Newell’s tuvo una noche para el olvido, jugó mal y perdió 2 a 1 frente a Boca en la Bombonera por la fecha 26 de la Liga ProfesionalValentín Barco y Cristian Medina convirtieron para el local, mientras que Jorge Recalde descontó en el cierre. Un llamado de atención para el equipo de Gabriel Heinze, a siete días de la ida de octavos de final ante Corinthians por la Copa Sudamericana.

En 20 minutos no hubo remates al arco y pasaba poco cerca de las áreas, aunque en esos primeros pasajes del partido se notó que la estrategia de Jorge Almirón, que cambió el esquema a un 5-4-1 para este encuentro, le daba mejores resultados. Después, Boca quebró la paridad en un tiro de esquina ejecutado desde la izquierda que la Lepra defendió decididamente mal.

Nadie pudo despejar, la pelota le quedó a Barco fuera del área grande en la banda opuesta y, tras sacarse de encima la marca de Velázquez, ensayó un centro envenenado con un potente zurdazo. Hoyos la esperaba más abierta, quedó mal parado y no puedo evitar el 1 a 0 en contra.

La decisión del DT xeneize de poblar el mediocampo y achicarle los espacios al conjunto de Heinze fue determinante. Entre Barco y Medina se encargaron de rodear a Sforza y el cinco rojinegro nunca estuvo cómodo para darle salida clara a su equipo. También sufrió en la marca, porque Ferreira y Portillo no lo ayudaron.

Con esa fórmula y los movimientos de Merentiel para fijar a los centrales Velázquez y Ortiz, Newell’s fue vulnerable cuando lo atacaron, pese a que Boca no generó, a final de cuentas, demasiadas chances claras.

Pero, además, para el equipo de Heinze fue un problema armar juego y acercarse al área rival. El tridente ofensivo quedó aislado, sobre todo Recalde. Aunque Aguirre y Pérez Tica retrocedieron para buscar el balón, terminaron jugando en zonas donde no podían hacer daño y eso fue negocio redondo para el local.

De hecho, recién a los 47 minutos del primer tiempo la Lepra tuvo su primer disparo al arco, en los pies de Ferreira desde el borde del área grande. Pero García respondió bien y la despejó hacia un costado.

Si a Newell’s le quedaban esperanzas de poder cambiar la historia porque todavía restaba todo el segundo tiempo, se derrumbaron en apenas 16 segundos: Boca sacó del medio, llegó el área en cinco toques y un centro de Barco desde la izquierda para la cabeza de Medina decretó el 2 a 0, ante la pasividad de la Lepra.

Después del golpe, el Gringo movió el banco y mandó a la cancha a Ramiro Sordo e Iván Gómez, quienes volvieron a jugar tras algunas ausencias por lesiones. Al rato, el rojinegro descontó con una definición de Recalde, pero el árbitro Fernando Echenique lo anuló por una falta previa de Ortiz a Valentini.

A los rosarinos no les salía una y, para colmo, otra vez un fallo de los jueces (esta vez sin intervención del VAR) en una jugada cuanto menos discutible, porque se observó un leve contacto del zaguero leproso con su rival, le jugó en contra. Fue el cuarto grito anulado al paraguayo en las últimas cinco fechas.

El telón se bajó de a poco. Newell’s esbozó alguna tibia reacción en busca de acortar la diferencia y Boca, cómodo y con espacios para contragolpear, tuvo algunas posibilidades para volver a convertir. En el cierre, el rojinegro alcanzó el descuento con un gran latigazo de Recalde, pero no quedó tiempo para más.

El equipo de Heinze tropezó en la Bombonera. El resultado le dio la espalda, pero lo que más debe preocuparle al Gringo –y en lo que siempre hace hincapié– es el rendimiento colectivo e individual, a solo una semana de la ida frente a Corinthians por los octavos de la Copa Sudamericana.