La eliminación de River Plate en la Copa Sudamericana dejó el ciclo de Eduardo “Chacho” Coudet pendiendo de un hilo. El equipo sufrió un nuevo fracaso deportivo que colmó la paciencia de los hinchas, quienes protagonizaron momentos de mucha tensión: un numeroso grupo se autoconvocó en el hall del estadio Monumental, cantó contra la dirigencia y clamó unánimemente por el regreso de Ramón Díaz, hoy sin equipo.
En medio del clima de protesta, Coudet mantuvo anoche una extensa cumbre en el vestuario con el presidente del club, Stéfano Di Carlo, y otros directivos de peso. El encuentro finalizó cerca de la 1.30 de la madrugada sin resoluciones definitivas, pero se acordó una nueva reunión para este jueves en la que se decidirá la continuidad o el fin del ciclo del entrenador.
Por lo pronto, el plantel profesional está citado para entrenar a las 15.30. Sin embargo, en Núñez reina la incertidumbre y no está claro si la práctica será dirigida por el Chacho o si el técnico presentará su renuncia en las próximas horas para descomprimir el explosivo escenario institucional.
Inversión millonaria y crisis futbolística
El breve paso de Coudet por River acumula estadísticas negativas en todos los frentes. A los malos resultados se le suma una profunda falta de identidad futbolística, un factor que agrava el panorama considerando que la dirigencia invirtió alrededor de 70 millones de dólares en el último mercado de pases, contratando a figuras de jerarquía internacional como Thiago Almada, Ángel Correa y Nicolás Otamendi.
La frustración en el plano continental es solo la punta del iceberg de un semestre para el olvido. River ya había quedado eliminado de la Copa Argentina en los 16avos de final tras caer 3-1 ante Aldosivi en Salta. En el plano local, el panorama es igual de alarmante: ocupa el anteúltimo puesto en la Zona B del torneo Clausura y marcha undécimo en la tabla anual, quedando por el momento afuera de la clasificación a las copas internacionales de 2027.
La dirigencia dilató la decisión final para evitar actuar en caliente durante la madrugada, pero las próximas horas serán determinantes para el futuro del banco riverplatense.

