Luego de una semana que generó preocupación en el mundo del espectáculo, Mirtha Legrand recibió finalmente el alta médica. La artista y conductora abandonó el Sanatorio Mater Dei este domingo tras superar un cuadro de bronquitis que la mantuvo bajo estricta observación y cuidado profesional.

Evolución favorable y tratamiento activo

La “Chiqui”, de 99 años, había ingresado al centro de salud porteño el pasado lunes 7 de septiembre para realizarse estudios de rutina y quedar bajo seguimiento a raíz de un cuadro respiratorio bronquial. Sus síntomas le habían impedido ponerse al frente de su clásico programa televisivo, motivando que su nieta, Juana Viale, tomara la conducción de “La Noche de Mirtha” durante su ausencia.

Según precisaron fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas, los partes médicos diarios señalaron en todo momento una evolución favorable y sin complicaciones. Durante sus días de internación, la conductora permaneció en una habitación común, se mantuvo atenta a sus actividades personales, recibió visitas de su círculo íntimo y participó activamente de su recuperación realizando trabajos junto a su kinesiólogo.

El regreso a casa y los próximos pasos

Si bien en los últimos días se había evaluado la posibilidad de otorgarle el alta de manera anticipada, el equipo médico resolvió prolongar su estadía en el sanatorio por precaución para completar el tratamiento. Finalmente, tras confirmar su buena respuesta respiratoria, autorizaron su regreso al hogar.

Tanto la familia como el entorno más cercano de la conductora transmitieron tranquilidad a lo largo de toda la semana. Ahora, el objetivo central de Mirtha Legrand estará puesto en descansar y completar la recuperación definitiva en su domicilio, aguardando el visto bueno definitivo de los profesionales antes de retomar su habitual agenda laboral y sus compromisos en la televisión.