El día más excitante y de mayor tensión finalmente llegó para los astronautas de la misión Artemis II y para los miles de científicos de la NASA que monitorean cada movimiento desde la Tierra. Durante la jornada de hoy, la humanidad volverá a posar sus ojos —a través de sus enviados— sobre el misterioso lado oscuro de la Luna.
Alrededor de las 19:00 horas (hora de Argentina), la cápsula Orión se convertirá en la primera nave tripulada en más de 53 años en atravesar la región lunar que resulta invisible desde nuestro planeta. A bordo se encuentran los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes tendrán la enorme responsabilidad de realizar observaciones directas y registrar imágenes de zonas lunares nunca antes vistas por el ser humano.
50 minutos de silencio absoluto
El sexto día de vuelo marca el punto de inflexión operativo de la misión. Al adentrarse en la cara oculta de nuestro satélite natural, la masa misma de la Luna bloqueará las señales de radio, lo que provocará que la tripulación quede totalmente incomunicada con el centro de control en la Tierra durante aproximadamente 50 minutos.
Durante ese lapso de silencio e incertidumbre, la cápsula Orión alcanzará el punto más cercano a la superficie lunar en todo su trayecto, pasando a unos 6.500 kilómetros del suelo rocoso.
Un récord que destrona al Apolo 13
Este sobrevuelo no solo es clave para la exploración visual, sino que marcará un hito sin precedentes en la historia aeroespacial. Al mismo tiempo que los astronautas se acerquen a la Luna, se encontrarán también en su punto más alejado de la Tierra, a una distancia aproximada de 402.000 kilómetros.
Los logros de esta maniobra:
- Récord absoluto: Este doble hito convertirá a la tripulación de Artemis II en los seres humanos que han viajado más lejos de su planeta de origen en toda la historia.
- Nueva marca: Con esta distancia, superarán oficialmente el registro histórico que ostentaba la heroica y accidentada misión Apolo 13.
- Precisión: De acuerdo con los datos de la NASA, la cifra final de distancia puede variar levemente dependiendo del momento exacto del lanzamiento, aportando un componente de desafío científico a la medición oficial.

