La devastadora inundación del miércoles en el norte de Nepal, en el límite con el Tíbet chino, dejó como saldo hasta el momento 362 personas fallecidas (tres de ellas en China), de acuerdo a la información actualizada por la Policía local.
La hipótesis más fuerte que manejan los especialistas es que fue el colapso de un glaciar lo que provocó catastróficas inundaciones repentinas en una zona fronteriza. Las autoridades reportaron más de 1300 desaparecidos. Al menos 800 de ellos serían extranjeros que estaban en la zona para hacer senderismo o peregrinar a un sitio sagrado del hinduismo.
Los videos que captan lo sucedido muestran cómo espectaculares paredes de lodo y escombros engullían edificios y todo lo que se encontraban a su paso. La riada arrastró autobuses y autos con total facilidad, como si fueran de cartón. Cientos de personas corrían de un lado a otro desesperadas buscando un refugio ante la repentina caída de agua.
De acuerdo a algunos científicos que se refirieron al avance del agua, como Simon Cox, jefe del programa De las Montañas al Mar de la organización Ciencias de la Tierra de Nueva Zelanda, el cambio climático habría generado suficientes condiciones como para desestabilizar las rocas y el hielo de alta montaña. “Esto, a su vez, hace más frecuentes los colapsos y los peligros en cascada como los observados esta semana”, añadió.
Aunque todavía se estudia la causa exacta del desastre ocurrido a primera hora de este miércoles, científicos dijeron que probablemente comenzó con una enorme avalancha de hielo y rocas en las laderas septentrionales del pico nepalí Langtang Lirung, que cayó sobre el río Lhende Khola, en el lado tibetano.
Al menos seis grandes centrales hidroeléctricas e infraestructuras del centro comercial del puerto de Gyirong resultaron dañadas en una cadena transfronteriza de peligros en varias etapas, desencadenada por el derrumbe inicial. El fenómeno también alteró los cauces de los ríos a más de 100 kilómetros aguas abajo, cerca de la frontera con India.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró a las 2.52 GMT un sismo de magnitud 4,4 en la zona tibetana próxima a la frontera con Nepal, a una profundidad de 10 kilómetros y con epicentro a unos 77 kilómetros al nor-noroeste de la localidad nepalí de Kodari.
El gobierno nepalí declaró durante tres meses zona de desastre las áreas afectadas y ordenó movilizar helicópteros militares y privados para las operaciones de búsqueda y rescate, además de proporcionar atención médica gratuita a los heridos y acelerar la restauración de carreteras, electricidad y telecomunicaciones.

