Fernando Cerimedo, exasesor político de Javier Milei, protagonizó este jueves un momento de fuerte tensión frente a la prensa en Bolivia. El consultor, que permanece detenido en Santa Cruz, rompió en llanto cuando los periodistas le preguntaron por el ataque contra su expareja, la abogada Nadia Beller.
Cerimedo llegó al Palacio de Justicia de Santa Cruz escoltado por efectivos de seguridad y con el rostro cubierto con una capucha. Ante las preguntas de los periodistas sobre su presunta participación en el ataque, negó con movimientos de cabeza haber tenido algún vínculo con el hecho.
Los periodistas también quisieron saber si había sido él quien citó a Beller al hotel donde fue atacada por sicarios y si era el supuesto autor intelectual del hecho. En ambos casos, Cerimedo respondió con gestos y evitó realizar declaraciones.
“No puedo hablar”
Antes de ingresar al ascensor, alcanzó a pronunciar apenas tres palabras: “No puedo hablar”. Luego, una vez dentro, se tiró al piso y continuó llorando, mientras era acompañado por un custodio de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen boliviana.
La frase que sí logró pronunciar ante las cámaras fue un pedido personal: “Solo quiero ver a mis hijos”.
Se suspendió la audiencia
Cerimedo debía presentarse este jueves ante la Justicia boliviana, pero la audiencia finalmente fue suspendida y reprogramada para este viernes debido a que tanto el exasesor como representantes del Ministerio Público no llegaron a la hora prevista.
En esa instancia se analizará el pedido de la Fiscalía para que Cerimedo cumpla seis meses de prisión preventiva, al ser señalado como presunto autor intelectual del ataque contra Beller.
Por el momento, el exconsultor de Milei no realizó una declaración formal sobre las acusaciones y se limitó a negar mediante gestos cualquier participación en el ataque, mientras permanece detenido en Bolivia.
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