La investigación que conmociona a Francia reveló que Clément L., un joven franco-suizo de 18 años, habría asumido el liderazgo de una banda que planeaba secuestrar a personas adineradas, entre ellas el futbolista Kylian Mbappé, además de raperos, cantantes y empresarios. Según publicó el diario Le Parisien, el sospechoso coordinaba las acciones desde la prisión de Villepinte, donde se encontraba detenido por otros delitos, utilizando el alias “Lester Z”.
El caso comenzó a ser investigado a partir de un intento de robo ocurrido en abril en la vivienda de un relojero de Neuilly-sur-Seine. Tres hombres se presentaron como repartidores e intentaron ingresar al domicilio con una caja vacía, pero el propietario desconfió y frustró el asalto. Días después, dos delincuentes armados ingresaron a la misma relojería y se llevaron relojes de lujo valuados en unos 150.000 euros.
A partir del análisis de huellas dactilares y del seguimiento de un vehículo que circulaba con matrículas falsas, la Brigada de Represión del Banditismo (BRB) de París identificó a Clément L. y a uno de sus presuntos cómplices. Durante la investigación, los agentes descubrieron que el joven utilizaba Snapchat y dos teléfonos móviles desde la cárcel para impartir instrucciones a los integrantes de la organización.
En los dispositivos secuestrados apareció una lista con 26 posibles víctimas, entre ellas futbolistas, cantantes, joyeros y empresarios de grandes fortunas. Entre los nombres figuraban un mayorista chino, un comerciante turco de carne y distintas personas vinculadas al comercio de artículos de lujo. Mbappé aparecía entre los posibles objetivos y, según la investigación, habría sido considerado uno de los principales blancos debido a su elevado patrimonio económico.
Clément L. fue detenido el 19 de agosto cuando salía del juzgado de Bobigny, donde debía responder por una causa de proxenetismo. Poco después también fue arrestado un segundo sospechoso, señalado como el presunto propietario del vehículo utilizado en los robos. En los allanamientos se secuestraron zunchos de plástico y cinco teléfonos celulares que continúan bajo análisis. La investigación permanece abierta y los fiscales buscan determinar el alcance del plan, identificar a otros posibles integrantes y establecer hasta dónde había avanzado la organización.

