El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que la cifra de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,4 ascendió a 111, según el último reporte difundido a las 12:30. El fuerte movimiento provocó graves daños en distintos puntos del país y dejó miles de viviendas destruidas, mientras los equipos de emergencia continúan buscando personas que podrían haber quedado atrapadas entre los escombros.

El epicentro del sismo se ubicó en el oeste de Colombia y la emergencia afecta especialmente a varias localidades de la región. Ante la magnitud de los daños, el mandatario declaró el desastre de carácter nacional y aseguró que asumió directamente la coordinación de la respuesta en San José del Palmar, una de las zonas más afectadas.

A través de su cuenta de X, De la Espriella informó que ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar las tareas de asistencia, rescate y atención de los damnificados. Además, anunció que el Gobierno emitirá un comunicado oficial cada dos horas con el objetivo de mantener informada a la población sobre la evolución de la emergencia.

La situación generó también muestras de solidaridad y ofrecimientos de ayuda internacional. Estados Unidos, a través del secretario de Estado Marco Rubio, manifestó que la administración de Donald Trump sigue de cerca la situación y está preparada para brindar apoyo al pueblo colombiano y a su Gobierno. El Salvador, Chile, Bolivia, Italia y Cuba también expresaron su solidaridad y ofrecieron asistencia de emergencia.

El terremoto también se sintió en el estado brasileño de Amazonas, fronterizo con Colombia. En Manaos, las autoridades realizaron inspecciones y evacuaciones preventivas en distintos edificios, aunque hasta el momento no se reportaron víctimas. Venezuela, por su parte, expresó su solidaridad con Colombia y con las familias afectadas por el devastador sismo.