El conflicto en Medio Oriente entró este domingo en una fase crítica e impredecible. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de sus redes sociales la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, y lanzó una advertencia lapidaria: los bombardeos sobre la república islámica continuarán “sin interrupción todo el tiempo que sea necesario”.

En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, el líder republicano sostuvo que la operación militar conjunta con Israel, bautizada como “Operación Furia Épica”, busca alcanzar los objetivos de seguridad fijados por Washington y “lograr la paz mundial”. Según Trump, tras las primeras oleadas de ataques, el país persa ha quedado “muy destruido e incluso arrasado”.

Trump calificó la eliminación de Jamenei como “la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país” tras décadas de régimen teocrático, y adelantó que la ofensiva aérea se extenderá, al menos, durante toda la semana entrante.

“Fuerza nunca antes vista”

La escalada verbal alcanzó niveles inéditos luego de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) amenazara con atacar 27 bases militares estadounidenses y objetivos israelíes en venganza por la muerte de su líder.

La respuesta de la Casa Blanca fue inmediata. “Irán acaba de declarar que hoy atacará con mucha fuerza, más fuerza que nunca. Sin embargo, más les convendría que no lo hagan, porque si lo hacen los golpearemos con una fuerza nunca antes vista“, sentenció Trump.

El Pentágono va por la capacidad nuclear

En sintonía con el Presidente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, elevó la apuesta estratégica. A través de la red social X, aseguró que las fuerzas estadounidenses tienen la orden de destruir la Armada iraní y su programa de misiles para garantizar que Teherán “nunca tenga un arma nuclear”.

Hegseth calificó a la operación en curso como la misión “más letal, compleja y precisa de la historia” y recordó que Irán “tuvo la oportunidad” de alcanzar un acuerdo en las recientes negociaciones de Ginebra, pero al negarse “ahora está sufriendo las consecuencias”.

Explosiones en la región

Mientras la retórica bélica se endurece, la situación en el terreno es alarmante. El Ejército de Israel reportó una nueva oleada de misiles entrantes y ordenó a su población permanecer en los refugios hasta nuevo aviso.

Paralelamente, la cadena catarí Al Jazeera informó sobre explosiones en Doha, Kuwait y Dubai, lo que sugiere una expansión del conflicto hacia los países vecinos del Golfo, confirmando los temores de una guerra regional total.