La tensión en Medio Oriente alcanzó su punto máximo. En una explosiva conferencia de prensa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente amenaza contra Irán, asegurando que el país entero podría ser “arrasado en una sola noche”, marcando como plazo límite la noche de este mismo martes.
El conflicto, originado por la exigencia estadounidense de que Teherán reabra el estrecho de Ormuz —una vía marítima vital para el transporte mundial de petróleo—, escaló a un nivel de hostilidad inédito. Trump advirtió que, de no llegar a un acuerdo antes de las 20:00 horas (tiempo de Miami) del martes, las fuerzas armadas estadounidenses podrían atacar de forma inminente centrales eléctricas, puentes y otras infraestructuras críticas iraníes.
“Una de las búsquedas más grandes y complejas”
Más allá de la amenaza latente de un ataque a gran escala, gran parte de la conferencia se centró en revelar los detalles de una operación militar de alto riesgo: el rescate de la tripulación de un caza F-15E estadounidense derribado en territorio iraní.
Trump calificó la operación como “una de las búsquedas en combate más grandes, complejas y angustiosas jamás intentadas”.
Los impactantes números del rescate:
- Despliegue inicial: 21 aeronaves militares se movilizaron inmediatamente tras el derribo para localizar y rescatar al piloto con un helicóptero HH-60W Jolly Green II.
- Operación a gran escala: Para rescatar al segundo tripulante (el oficial de sistemas de armas), se utilizaron 155 aeronaves, incluyendo 4 bombarderos, 64 cazas, 48 aviones cisterna y 13 aeronaves de rescate.
- Supervivencia: El oficial logró eludir la captura en tierra enemiga durante casi 48 horas, herido y en malas condiciones, escondido en una grieta de la montaña.
El director de la CIA, John Ratcliffe, confirmó que la agencia ejecutó una “campaña de engaño” para confundir a las fuerzas iraníes que rastreaban al aviador, dejando a las autoridades de Teherán “humilladas por el éxito de esta audaz misión”.
Caza de brujas contra las filtraciones y amenaza a la prensa
El tono del mandatario norteamericano se volvió aún más duro al denunciar que la operación estuvo a punto de fracasar debido a una filtración en la prensa. Según Trump, un informante reveló que el primer militar había sido rescatado cuando el segundo aún continuaba escondido en territorio hostil, lo que alertó a Irán de su presencia.
“De hecho, Irán publicó un aviso importante ofreciendo una gran recompensa a quien capture al piloto. Así que, además de un ejército hostil, teníamos a millones de personas intentando conseguir la recompensa”, explicó el Presidente, calificando al filtrador como “una persona enferma”.
Visiblemente furioso, Trump lanzó una advertencia directa contra las empresas de medios que publicaron la información, asegurando que el Gobierno utilizará todo su poder para encontrar al responsable: “Vamos a ir a la empresa de medios que lo publicó y le vamos a decir: ‘Seguridad nacional, entréguenlo o irán a la cárcel'”, sentenció.

