Durante el comienzo de la Semana Santa, los tucumanos acudieron a los cajeros automáticos del centro de la ciudad en busca de dinero en efectivo, así como para recibir el pago correspondiente a los sueldos de empleados del gobierno provincial y municipal.
Sin embargo, en las primeras horas de la mañana, esta tarea resultó imposible debido a que el sistema bancario experimentó una demora que impidió a las terminales electrónicas del Banco Macro dispensar los sueldos que habían sido debidamente depositados por las autoridades estatales. Hoy los cajeros se encuentran vacíos, sin dinero, sin largas filas.

