En el marco de la vigilia en honor a Nuestra Señora de la Merced, desde las 17 de este miércoles comenzaron a llegar a la Basílica los primeros misachicos, una de las expresiones de fe popular más representativas de Tucumán. Las pequeñas imágenes sagradas, pertenecientes a distintas familias y comunidades, fueron recibidas en medio de un clima de profunda devoción.
Los peregrinos arribaron portando sus propias imágenes religiosas domésticas, cuidadosamente preparadas para la ocasión. El sonido de los bombos, los cantos y el movimiento de las banderas acompañaron el ingreso de cada grupo, dando color y emoción a una jornada marcada por la tradición y la espiritualidad.
Entre los primeros grupos que llegaron se encontraban peregrinos provenientes de Lastenia, Carbón Pozo, Romera Pozo y Los Bulacio, quienes emprendieron el camino con el objetivo de encontrarse con la Virgen de la Merced y participar de las celebraciones en su honor.
A su llegada, los fieles se acercaron a la Basílica para saludar a la Virgen y “tomar gracia”, una tradición profundamente arraigada entre quienes participan de estas manifestaciones de fe. Cada misachico representa así no solo una expresión religiosa, sino también el vínculo de las familias y comunidades con sus propias imágenes y costumbres.
La llegada de los peregrinos se extenderá durante la jornada, en la previa de las celebraciones centrales en honor a Nuestra Señora de la Merced. Con cantos, música, banderas y mucha emoción, los misachicos volvieron a convertir las calles y los alrededores de la Basílica en un espacio de encuentro para la fe y la tradición tucumana.

