Tras la detección de la propagación de la influenza aviar en varias zonas del país llevó al Gobierno nacional a tomar medidas y suspender las exportaciones para controlar el contagio. Además se llevan a cabo acciones en al menos diez provincias para evitar la propagación del virus en las aves. Esto incluyó el sacrificio de más de 200.000 gallinas en establecimientos y criaderos afectados.

Aunque se han confirmado 40 casos en animales hasta el momento, como medida preventiva ante el riesgo de que se propague, las autoridades sanitarias permitieron la eliminación de los animales que habían estado en contacto con los infectados.

Por el momento, desde el mercado local avícola aseguran que “nuestros productos siguen siendo seguros para los tucumanos”. La suspensión de las exportaciones responde a las exigencias de la normativa internacional.