El gobernador Osvaldo Jaldo analizó el escenario político de Tucumán y destacó la importancia de mantener el diálogo con dirigentes de distintos sectores, más allá de las diferencias. En ese sentido, sostuvo que respeta las decisiones políticas de cada dirigente y remarcó que, para su gestión, la prioridad es defender los intereses de la provincia y contribuir al bienestar del país.
Al referirse a la presencia del senador nacional Juan Manzur en Tucumán durante los últimos días, Jaldo consideró que se trata de una situación natural, ya que fue elegido para representar a la provincia. Respecto de las decisiones políticas que pueda adoptar Manzur, afirmó que cada dirigente tiene derecho a definir su camino y que la democracia permite tanto elegir como ser elegido. Además, aclaró que no tiene prevista una reunión con el senador, aunque aseguró que mantiene abierta la posibilidad de dialogar con todos.
Jaldo también defendió el diálogo institucional con el Gobierno nacional y con distintos sectores políticos. “Para mí primero está Tucumán”, sostuvo, y remarcó que las diferencias partidarias no deben impedir las conversaciones necesarias para buscar soluciones. En esa línea, afirmó que seguirá dialogando con quien sea necesario por el bien de la provincia y destacó que el vínculo entre un gobernador y el presidente Javier Milei o sus ministros forma parte de la normalidad institucional.
Sobre el futuro del peronismo y el escenario electoral, Jaldo señaló que todavía queda tiempo para definir candidaturas y estrategias de cara al próximo año. También se refirió a una eventual búsqueda de un segundo mandato por parte de la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. El gobernador consideró que la decisión corresponde a la jefa municipal y a la ciudadanía, aunque evaluó que una segunda gestión podría permitir completar programas y proyectos que no hayan podido concretarse durante el primer mandato.
Finalmente, Jaldo hizo hincapié en la necesidad de respetar las distintas posiciones políticas y evitar que las diferencias deriven en enfrentamientos permanentes. Dijo que no es posible pretender que todos los dirigentes piensen de la misma manera y sostuvo que incluso quienes cuestionan su gestión o su diálogo con Nación merecen respeto. En ese marco, llamó a terminar con las divisiones y la “grieta” y advirtió que, frente a las dificultades que atraviesa el país, la confrontación entre dirigentes solo dificulta la búsqueda de soluciones.

