Tucumán fue sede este viernes de la II Cumbre de Bioetanol “Impulsando el futuro del bioetanol en Argentina”, un encuentro que reunió a más de 500 personas entre autoridades nacionales y provinciales, legisladores, empresarios y especialistas para debatir el futuro de los biocombustibles.
Uno de los principales ejes fue la discusión sobre posibles modificaciones al régimen nacional de biocombustibles. Los representantes de los principales ingenios del NOA coincidieron en la necesidad de contar con reglas claras, seguridad jurídica y previsibilidad a largo plazo para impulsar nuevas inversiones y ampliar la participación del bioetanol en la matriz energética.
Catalina Rocchia Ferro, directora ejecutiva de Compañía Azucarera Los Balcanes, destacó el crecimiento de la actividad y señaló que durante los últimos tres años alrededor del 30% de la caña de azúcar fue destinada directamente a la producción de etanol. Según los datos expuestos, el sector alcanzó una producción de 600 millones de litros, que representa cerca del 20% de las ventas brutas de la actividad.
La necesidad de previsibilidad también fue planteada por representantes de los ingenios Seaboard de Salta, Ledesma de Jujuy y Concepción de Tucumán. Además de las inversiones y la competitividad, los empresarios remarcaron la importancia de avanzar en certificaciones internacionales y políticas de sustentabilidad que permitan acceder a nuevos mercados.
La cumbre buscó instalar a Tucumán como uno de los protagonistas del debate energético nacional. Con la discusión legislativa abierta, el sector azucarero plantea que una mayor utilización del bioetanol puede generar nuevas inversiones, producción y empleo, siempre que exista un marco regulatorio estable que permita planificar a largo plazo.
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