Una joven fue víctima de un gravísimo episodio de violencia de género luego de que su expareja, un adolescente de 17 años, la rociara con alcohol y le prendiera fuego. El hecho ocurrió luego de que la mujer regresara de un evento familiar del acusado. Actualmente permanece internada, aunque se encuentra fuera de peligro y, según informó la Policía, podría recibir el alta durante la tarde.

El comisario Páez, quien se trasladó hasta el centro asistencial para conocer el estado de salud de la víctima, señaló que las quemaduras que presenta están siendo evaluadas por los profesionales médicos. Si los últimos estudios arrojan resultados favorables, la joven sería dada de alta.

Según el testimonio de la víctima, la relación con el adolescente había terminado hacía aproximadamente dos meses. Sin embargo, ambos continuaban viviendo en el mismo domicilio por cuestiones habitacionales e incluso compartían la misma cama. La mujer describió el vínculo como “muy tormentoso” y aseguró que ya había sufrido episodios de violencia durante la relación.

Uno de los aspectos que generó preocupación entre los investigadores es que la víctima nunca había realizado una denuncia previa por violencia de género. De acuerdo con lo manifestado por la joven, no se había animado a denunciar las situaciones que atravesaba. La Policía no registra denuncias anteriores contra el adolescente, aunque no se descarta que la víctima haya sido objeto de amenazas u hostigamiento.

El ataque se habría producido luego de que la joven asistiera a un evento familiar de su expareja. Al regresar al domicilio, el adolescente habría comenzado a increparla y a comportarse de manera agresiva, hasta que finalmente la roció con alcohol y le prendió fuego. La denuncia formal por este episodio fue realizada inicialmente por la madre de la víctima.

La joven manifestó a los investigadores que, una vez que reciba el alta médica, tiene decidido presentarse ante la Justicia para radicar la denuncia y pedir que se haga justicia. Mientras tanto, la Policía de Tucumán desplegó un operativo para localizar al adolescente y ponerlo a disposición de las autoridades judiciales.

En las últimas horas surgió además una nueva línea de investigación. A partir de información aportada por la propia víctima, los investigadores sospechan que el adolescente podría haber abandonado Tucumán y encontrarse en otra provincia. La hipótesis todavía está siendo corroborada y la Fiscalía ya fue informada sobre las distintas posibilidades para avanzar con las medidas correspondientes.

El caso quedó bajo investigación judicial en el marco del nuevo Régimen Penal Juvenil, mientras continúa la búsqueda del acusado.