Una niña de dos años permanece internada en grave estado en el Hospital del Niño luego de haber sido atacada por un perro en una vivienda. El hecho ocurrió después del mediodía y la pequeña debió ser trasladada de urgencia al Hospital Padilla y posteriormente derivada al Hospital de Niños.
Según relataron familiares de la niña, entre ellas su abuela, la menor se encontraba en la vivienda después de almorzar y se acercó al perro mientras otros integrantes de la familia estaban allí. En un momento de distracción, el animal la atacó y tomó su rostro con la boca. Uno de los hermanos de la pequeña advirtió la situación y alertó a su madre a los gritos.
La madre logró intervenir y sacar a la niña de la boca del animal. Luego salió rápidamente a la calle con la pequeña en brazos y una vecina consiguió detener un automóvil para trasladarlas al Hospital Padilla. Durante el trayecto, la niña comenzó a desvanecerse, aunque respondía cuando su madre le hablaba. Al llegar al centro de salud recibió oxígeno y posteriormente fue derivada al Hospital del Niño.
La directora del Hospital del Niño, doctora Inés Gramajo, explicó que la paciente ingresó alrededor de las 14.45 y fue atendida inmediatamente. Debido a la gravedad de las lesiones, fue intubada, se le realizaron estudios y una tomografía y posteriormente ingresó a terapia intensiva. Un equipo integrado por especialistas en cirugía general, cirugía plástica, cirugía maxilofacial y oftalmología intervino en su atención y la menor debió ser llevada al quirófano.
Según explicó Gramajo, la niña presenta fracturas de maxilar superior e inferior y lesiones en el ojo izquierdo. Además, llegó al hospital con una importante pérdida de sangre y en estado de shock. Actualmente permanece con asistencia respiratoria mecánica y su pronóstico es reservado. Los especialistas continúan evaluando su evolución y no descartan nuevas intervenciones quirúrgicas.
La directora señaló además que todavía no es posible determinar el pronóstico de la lesión ocular debido al importante proceso inflamatorio. “Tenemos que esperar y ver qué evolución van marcando nuestros especialistas y nuestros médicos terapistas”, explicó, al remarcar que aún no habían transcurrido 24 horas desde el ataque.
La familia aseguró que el perro nunca había atacado anteriormente a una persona y que no era considerado un animal agresivo. Hasta el momento, los familiares desconocen qué pudo haber provocado la reacción del animal.
Ante la gravedad del caso, Gramajo remarcó la importancia de extremar las medidas de prevención cuando hay niños pequeños en contacto con animales. También señaló que durante los meses de mayor calor suelen aumentar distintos tipos de accidentes domésticos, como mordeduras de perros, quemaduras e intoxicaciones, por lo que pidió reforzar la supervisión de los menores.

