El Día del Niño se celebra este domingo 16 de agosto en toda la Argentina. Este año, la jornada adquiere una particularidad adicional al quedar unida al feriado nacional del lunes 17 por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, conformando un fin de semana largo de tres días, ideal para compartir en familia y disfrutar de actividades recreativas.

En nuestro país, la celebración se encuentra arraigada en el tercer domingo del mes de agosto. Si bien durante muchos años el festejo se ubicó en el segundo domingo, con el tiempo el calendario se fue modificando y consolidando en su fecha actual, impulsado en gran medida por la tradición de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) para organizar los encuentros familiares y el sector comercial.

El origen internacional de la celebración

La historia de esta conmemoración remite a una iniciativa global promovida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a mediados del siglo XX. El objetivo del organismo fue que los países reservaran una jornada destinada a la infancia para alentar la fraternidad, difundir los derechos de los más chicos y favorecer acciones vinculadas con su bienestar y desarrollo.

A escala global, la ONU identifica como el Día Universal del Niño al 20 de noviembre. Esa fecha recuerda dos hitos fundamentales: la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y, treinta años después, la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989 (que establece que se considera niño a toda persona menor de 18 años).

En Argentina, la fecha tomó vuelo propio y adaptó su propio lugar en el calendario. Lo que comenzó fuertemente asociado a la compra de juguetes y regalos, con el paso de las décadas trascendió lo comercial y se transformó en una jornada comunitaria que incluye festivales, campañas solidarias y un fuerte llamado a reflexionar sobre la protección de la infancia, poniendo el foco en los sectores más vulnerables.