El 26 de septiembre de 2022, la nave espacial DART colisionó de forma intencionada con el asteroide Dimorphos. La NASA pretendía comprobar si tras el choque la órbita del asteroide cambiaba, en un ensayo de defensa planetaria para defender a la Tierra de posibles asteroides peligrosos para ella. Ahora se conocieron las imágenes.

Este mes, se reveló que DART recortó 33 minutos de la órbita de Dimorphos, casi cinco veces más de lo previsto, y se consideró un éxito. Los científicos de la Universidad de Edimburgo estudiaron las consecuencias de la colisión, incluido lo que había en los escombros que dejó y cómo se agruparon con el tiempo. “Los asteroides son algunas de las reliquias más básicas de las que se crearon todos los planetas y lunas de nuestro Sistema Solar”, dijo el estudiante de doctorado Brian Murphy.

También podría proporcionar más información sobre la composición química de estos asteroides.  El astrónomo Dr. Cyrielle Opitom agregó: “Los impactos entre asteroides ocurren naturalmente, pero nunca se sabe de antemano. DART es una gran oportunidad para estudiar un impacto controlado, casi como en un laboratorio”, expresó.


 

El equipo utilizó el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral para observar la misión DART mientras se desarrollaba a 11 millones de kilómetros de distancia.

Para su estudio, publicado en Astronomy & Astrophysics, observaron los desechos resultantes durante un mes utilizando el instrumento Multi Unit Spectroscopic Explorer (MUSE) en el VLT de Chile.

Descubrieron que, inmediatamente después de la colisión, el polvo aparecía de color azul, lo que indicaba que estaba formado por partículas muy finas. Pero a medida que pasó el tiempo, las partículas comenzaron a juntarse y formar grupos, espirales y una larga cola que se extendía alejándose de la radiación solar. La cola y las espirales parecían más rojas que la nube de polvo original, lo que sugiere que estaban formadas por partículas más grandes.


MUSE también permitió a los científicos estudiar la composición química de Dimorphos a partir del polvo que expulsó. Esto se debe a que determinadas longitudes de onda de la luz solar se reflejan en moléculas específicas, como el agua (H₂O) y el oxígeno (O₂), lo que permite su identificación.