Pese al leve repunte que marcó la inflación durante el mes de julio, cerrando en un 2,1%, los pronósticos económicos hacia adelante se mantienen optimistas. Según un informe de la Fundación Libertad y Progreso al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el próximo dato inflacionario correspondiente al mes de agosto “probablemente se ubique por debajo del 2%”, una tendencia que estiman se mantendrá durante el resto del año.
El análisis de la entidad desglosa las causas de la suba del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado, atribuyéndola fundamentalmente a las demandas y consumos ligados a las vacaciones de invierno. “Esto indicaría que buena parte del aumento registrado en julio respondió a factores estacionales. Además, estimamos que durante los meses restantes del año la inflación también podría mantenerse por debajo del 2% mensual”, agrega el documento.
Desde la Fundación destacaron que “con los fundamentals fiscales en línea y la contención de la base monetaria, la inflación debería tender a la baja en el mediano y largo plazo”. De hecho, el nowcast (pronóstico a corto plazo) que elabora la institución predice una inflación del 1,8% para el mes de agosto. Esta baja, explican, estaría cimentada en una menor incidencia del rubro “Alimentos y Bebidas no Alcohólicas” y en el fin de la temporada alta de invierno.
Por qué subió la inflación en julio
El economista Julián Neufeld analizó las raíces del rebote del 2,1% de julio y dividió las causas en dos frentes. Por un lado, apuntó al factor estacional: “Los bienes y servicios relacionados con el turismo y actividades recreativas subieron de precio sustancialmente por el aumento de la demanda impulsado por las vacaciones de invierno”. Estos bienes estacionales subieron un 4,5% en el mes.
Por otro lado, Neufeld mencionó la depreciación del tipo de cambio mayorista entre mayo y julio (cercana al 6%), lo que generó un efecto pass through (traslado a precios) que impactó en los alimentos. Sin embargo, aclaró que se trata de “un rebote motivado por factores transitorios” y no por la dinámica interna de la economía, recordando que la inflación núcleo del mes arrojó un 1,8%.
En la misma sintonía, Aldo Abram, director ejecutivo de Libertad y Progreso, reforzó la idea de la estacionalidad y sumó otro factor: “El incremento de las tarifas de los servicios públicos también contribuyó a que la inflación de julio se ubicara por encima del 2%”. No obstante, aclaró que “ya en la última semana de julio nuestros relevamientos mostraron una desaceleración de la inflación, una tendencia que continuó hasta ahora”.
Finalmente, el economista jefe de la entidad, Diego Piccardo, brindó un dato revelador para entender el salto de julio: “Restaurantes y hoteles, y Recreación y cultura aportaron en conjunto 0,44 puntos porcentuales a la inflación de junio y 0,64 puntos en julio. La diferencia fue de aproximadamente 0,2 puntos, prácticamente la misma magnitud en que se aceleró la inflación general entre ambos meses. Por lo tanto, el dato de julio no parecería marcar un cambio de tendencia”.
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