En el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, se dio a conocer un material revelador: un audio que Claudio Gabriel Barrelier, el único detenido por el crimen, le envió al padre de la víctima durante los primeros días del operativo de búsqueda.

En la grabación, proporcionada por fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas, el imputado buscó desligarse por completo del hecho, asegurando que estaba colaborando con la investigación y expresando su malestar por las acusaciones públicas de la familia en su contra.

La queja por los allanamientos y el “escrache”

En la primera parte del mensaje, Barrelier hace referencia a las medidas judiciales que recayeron sobre él y su entorno, y apunta directamente contra la abuela de la menor por señalarlo.

“Yo ya hablé con ‘Meli’ (la madre) y le había explicado todo el tema. Fui, declaré, vinieron, me allanaron mi casa, allanaron la casa de mi vieja y ahora sale la madre de la ‘Meli’ a escracharme de esa forma cuando no tengo nada que ver”, se lo escucha decir en la nota de voz. Lejos de admitir culpabilidad, agregó: “Al contrario, yo también estoy dando una mano, estoy ayudando con todo lo que más pueda… porque está la información, porque no la quieren contar”.

La versión del imputado: el taxi, el novio y un “auto rojo”

El tramo más exhaustivo del audio es la reconstrucción que hace el sospechoso sobre los últimos movimientos de Agostina durante la noche del sábado 23 de mayo. Según su relato, la secuencia de los hechos fue la siguiente:

  • El encuentro y el dinero: Barrelier afirma que la adolescente se comunicó con él tras llegar a la intersección de las calles Fragueiro y Campillo alrededor de las 22:30. “Me llama por teléfono diciendo que necesitaba un favor, que no sabía dónde era mi casa (…). Le faltaba para pagar el taxi, la ayudo a pagar el taxi y me dice que la madre sabía que venía para que yo la llevara”, detalló.
  • El pedido de traslado: El acusado sostiene que la joven pretendía que “le haga el favor de llevarla hasta la casa del noviecito”, a lo que él asegura haber respondido que “no tenía movilidad, no había forma”.
  • El misterioso vehículo: En su defensa, asegura que la joven recibió un llamado de un tercero en ese momento y que “para mí ya estaba arreglado, ya había organizado y como no tenía plata vino para este lado”. La coartada finaliza con la aparición de un vehículo: “Cuando veníamos caminando para acá, así como para corte mi casa, frenó un auto, un auto rojo, que es el auto que le digo a Melisa, se sube y se va”.

El audio concluye con Barrelier reiterando su supuesta inocencia ante el padre de la víctima: “Yo, después de ahí, no tengo más control con ella y no sé más nada. Entonces, no entiendo por qué me quedo pegado yo con todo esto”.