El consumo privado en la Argentina no logra consolidar una senda de recuperación. Durante el mes de julio, el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), que elabora la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, registró una caída del 1,2% en comparación con el mismo período de 2025. Con este resultado, el indicador acumula ocho meses consecutivos de contracciones interanuales.

En el balance de los primeros siete meses del año, la actividad comercial acumula un retroceso del 1,5% respecto al mismo lapso del año pasado. A su vez, la medición desestacionalizada respecto al mes previo arrojó una leve baja del 0,2%, dejando atrás la mejora del 1,1% que se había verificado en junio.

“Los datos de julio muestran que el consumo todavía no logra consolidar una recuperación. La mejora mensual que habíamos observado en junio no tuvo continuidad y seguimos viendo un nivel de gasto por debajo del año pasado, con comportamientos muy diferentes según cada rubro”, analizó Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios de la UP.

El comportamiento por rubros: consumo masivo e industrias en disparidad

El consumo masivo, que representa aproximadamente la mitad del gasto total de los hogares, registró en julio un descenso del 1,7% interanual y acumula un terreno negativo del 2,4% en lo que va de 2026. Dentro de esta canasta, la venta de carne vacuna cayó un 1,8% encadenando 12 meses seguidos a la baja, mientras que el despacho de combustibles retrocedió un 1,9%.

En el segmento de bienes durables se observó un crecimiento promedio del 3% interanual, aunque con realidades completamente opuestas según el producto: mientras que el patentamiento de motos se disparó un 31,2% interanual (43,1% en el acumulado del año), la venta de automóviles sufrió un desplome del 31,2%.

Por su parte, el rubro de recreación y turismo no registró variaciones interanuales durante julio a pesar del receso invernal, acumulando una baja del 0,4% en el año. Dentro de este sector, la gastronomía tradicional en la Ciudad de Buenos Aires mostró un descenso del 7,6%, marcando su quinta caída al hilo.

La principal excepción positiva de la jornada la aportaron los bienes semidurables, que treparon un 12,9% interanual impulsados por la comercialización de indumentaria y calzado. “Hay sectores puntuales que presentan mejoras importantes, pero todavía no alcanzan para revertir la tendencia general que ojalá se pueda revertir en la segunda mitad del año”, concluyó Foglia.