El índice de pobreza en la Argentina se ubicó en el 32,3% durante el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento de 4,1 puntos porcentuales respecto a la segunda mitad del año pasado y de 0,7 puntos frente al mismo período de 2025. Así lo confirmó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) a través de su informe oficial.
Con estos nuevos números, se sumaron 1.200.000 personas por debajo de la línea de pobreza. En los 31 aglomerados urbanos donde el INDEC realiza la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el índice alcanza a 9.700.000 ciudadanos. Sin embargo, al proyectar estas cifras a todo el territorio nacional, la pobreza afecta a más de 15 millones de argentinos.
Por su parte, la indigencia —que mide la incapacidad de cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA)— también registró una suba y trepó al 7,5% (1,2 puntos más que el semestre anterior), englobando a unas 2.200.000 personas.
El fin de la tendencia a la baja y los motivos de la suba
Este nuevo reporte del INDEC marca el quiebre de la tendencia descendente que venía registrando la gestión de Javier Milei. Tras alcanzar un pico del 52,9% en el primer semestre de 2024, el indicador había comenzado a bajar progresivamente: 38,1% a fines de 2024, 31,6% a principios de 2025 y 28,2% en la segunda mitad del año pasado.
El cambio en esta dinámica se explica, en gran medida, por el incremento de la Canasta Básica Total (CBT) por encima de la evolución salarial. Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, señaló que “la aceleración del precio de las carnes a principio de año, los combustibles y las subas de tarifas en términos reales impactan duramente sobre las personas de menores recursos, llevándolas por debajo de la línea de pobreza”. Además, advirtió que las subas en el tipo de cambio golpean el poder adquisitivo, generando una caída en el ingreso disponible de las familias.
Los niños, los más golpeados por la crisis
Al desglosar los números por grupos etarios, la radiografía social expone que las infancias son el sector más vulnerable: el 44,5% de los niños y adolescentes de 0 a 14 años son pobres. Le siguen la franja de 15 a 29 años (36,9%), el grupo de 30 a 64 años (28,8%) y, por último, los mayores de 65 años (14,8%).
A nivel geográfico, la región Noreste fue la más castigada con un 41,5% de pobreza. Luego se ubicaron Cuyo (36,7%), el Gran Buenos Aires (32,1%), el Noroeste (31,5%), la región Pampeana (30,3%) y la Patagonia (28,4%).
Tras la difusión de las cifras oficiales, el ministro de Economía, Luis Caputo, se pronunció en sus redes sociales. El funcionario reconoció la suba respecto al semestre previo, pero prefirió destacar el panorama general de la gestión: “Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. y 1,2 p.p. en relación al semestre previo, ambas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024”.

