El ministro de Economía, Luis Caputo, partió rumbo a Carolina del Norte, Estados Unidos, para participar de la cumbre del G20. Su agenda oficial tiene un objetivo central: defender el programa económico que lleva adelante la administración de Javier Milei y explicar ante los representantes de las principales potencias mundiales las medidas adoptadas para alcanzar la ansiada estabilidad macroeconómica en la Argentina.
El funcionario viajó acompañado por el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli, y participará de distintas sesiones formales. Entre ellas, se destacan los paneles sobre “Evolución de la Economía Mundial”, deuda soberana, desequilibrios globales y educación financiera. Sin embargo, el momento más importante de su itinerario será la sesión dedicada al crecimiento, donde Caputo será el orador principal y planteará que el ordenamiento macroeconómico es una condición innegociable para lograr un desarrollo sostenido.
Fuera de las mesas de debate, la atención está puesta en los pasillos de la cumbre. Se espera que durante su estadía el titular del Palacio de Hacienda mantenga una reunión bilateral con Scott Bessent, el secretario del Tesoro de la administración de Donald Trump, aunque el encuentro aún no fue confirmado oficialmente.
El calendario de la cumbre
La agenda del G20 en suelo estadounidense comenzó este fin de semana con la Reunión de Viceministros de Finanzas y del Banco Central en Asheville (del 29 al 30 de agosto), donde Bessent oficia de anfitrión. Las actividades continuarán allí mismo entre el 31 de agosto y el 1° de septiembre con la Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales. Finalmente, entre el 1° y el 2 de septiembre, la ciudad de Raleigh-Durham recibirá la Reunión Ministerial sobre Innovación.
La agenda que impulsa Washington
Bajo la presidencia de Estados Unidos, los temas clave del G20 giran en torno a acelerar el crecimiento y abordar los desequilibrios globales. El Departamento del Tesoro remarcó que el Gobierno de Trump puso en el centro de la escena la inversión corporativa y el rol proactivo del sector privado, defendiendo los efectos de los recortes fiscales aprobados por el Congreso norteamericano a mediados de 2025.
La deuda soberana será otro punto álgido del debate. Washington abogará por una “mayor transparencia y una reestructuración más rápida y previsible” para los países que atraviesan dificultades financieras.
El encuentro se da en un contexto global marcado por las recientes políticas arancelarias de la Casa Blanca. En clara referencia a China, la vocería del Tesoro advirtió que buscarán corregir los desequilibrios comerciales que “amenazan la prosperidad mundial” y evitar que se impulse el exceso de producción en los mercados globales.
Por último, el foro también abordará la innovación financiera digital. Según adelantó la organización, la regulación de las criptomonedas será un elemento clave para establecer marcos legales más claros y combatir las actividades ilícitas vinculadas a los activos digitales.

