En una sesión atravesada por intensas negociaciones y un desenlace sorpresivo, el oficialismo y los bloques dialoguistas en el Senado aprobaron esta madrugada una versión acotada de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que ahora deberá ser debatida en la Cámara de Diputados.
El dato político más resonante de la extensa jornada fue el duro traspié que sufrió La Libertad Avanza, bajo la conducción legislativa de Patricia Bullrich. Tras haber tenido que eliminar días atrás el polémico artículo que permitía una mayor venta de tierras a extranjeros, el oficialismo se vio obligado a retirar en pleno recinto —y antes de la votación en general— el capítulo que modificaba la Ley de Manejo del Fuego.
Ante el inminente rechazo de la oposición y de algunos aliados, el bloque libertario desistió de los cambios ambientales. De esta manera, se mantendrán vigentes los bloqueos que prohíben por 30 y 60 años la modificación del uso de tierras tras sufrir incendios, una normativa impulsada años atrás por Máximo Kirchner. La caída de este capítulo generó el festejo explícito de la bancada opositora al cierre del debate.
Qué quedó en pie del proyecto original
El articulado que finalmente logró la media sanción contempla dos ejes centrales: modificaciones relacionadas con las condiciones y límites para activar expropiaciones por parte del Estado, y la implementación de “desalojos exprés”. Estos últimos funcionarán mediante juicios sumarísimos tanto para casos de usurpaciones como para deudores morosos en el pago de alquileres.
Antes del tratamiento del texto, el oficialismo logró sortear un intento del interbloque kirchnerista, liderado por el formoseño José Mayans, de devolver el dictamen a comisión. La moción fue rechazada por 38 votos contra 31, evidenciando el piso de acompañamiento con el que contaba la estructura central del proyecto.
El freno a Villarruel y el debate por la virtualidad
La jornada legislativa comenzó con un inusual acuerdo transversal. Una rápida unión entre Bullrich, los dialoguistas y el kirchnerismo enterró la jugada de Victoria Villarruel —a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Javier Milei—, quien había habilitado el debate para permitir que los senadores Anabel Fernández Sagasti (PJ) y Flavio Fama (UCR) sesionaran de forma virtual por cuestiones médicas.
Los legisladores coincidieron en que modificar el reglamento del cuerpo sin un dictamen previo de la comisión de Asuntos Constitucionales (lo que requiere dos tercios) sentaba un grave precedente. Consideraron que abrir esa puerta habilitaría futuros atropellos sobre el quórum y las votaciones, por lo que decidieron rechazar la iniciativa de manera conjunta.
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