A poco más de dos meses de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el Gobierno mantuvo la primera reunión formal con representantes de la Iglesia Católica y de la Ciudad de Buenos Aires para avanzar en la organización de la visita. Durante el encuentro se analizaron los detalles del itinerario, la posibilidad de un homenaje al papa Francisco y la eventual declaración de un asueto durante los días de permanencia del pontífice.
La reunión fue encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a las ministras de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y de Capital Humano, Sandra Pettovello; el canciller Pablo Quirno y el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández. Por la Ciudad participó el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, mientras que por la Conferencia Episcopal Argentina estuvieron el nuncio apostólico Michael Banach y el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, entre otros representantes.
A pedido de la Iglesia, el Gobierno se comprometió a incorporar en próximas reuniones a funcionarios de Córdoba y de la provincia de Buenos Aires, ya que ambos distritos forman parte del recorrido previsto. Entre los posibles escenarios figuran el Monumento a los Españoles, la Basílica de Luján y el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), en Córdoba. Además, García Cuerva señaló que León XIV podría visitar Claypole, en el partido bonaerense de Almirante Brown.
La seguridad de las actividades estará coordinada por el Ministerio de Seguridad y se trabajará junto a las autoridades porteñas y provinciales. Debido a que se prevén celebraciones al aire libre y una convocatoria cercana al millón de personas en cada una de ellas, se diseñará un amplio operativo. En tanto, el 30 de agosto llegará una nueva avanzada de la Santa Sede para recorrer los posibles lugares y definir el itinerario definitivo.
Durante su estadía, León XIV se alojará en la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires y su delegación permanecerá en un hotel cercano. También se espera que mantenga un encuentro con el presidente Javier Milei, debido a su condición de jefe de Estado, y que realice algún homenaje a Francisco. Mientras la Iglesia avanza con una comisión y equipos de trabajo para coordinar la visita, el Gobierno analiza además la posibilidad de decretar un asueto, medida que se definiría cerca de la llegada del pontífice, prevista para comienzos de noviembre.
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