La intensa nevada registrada en el sur de Mendoza provocó serios inconvenientes en las rutas 222 y 40, donde cientos de vehículos quedaron varados durante varias horas. El camino que une Las Leñas con la Ruta 40 y Malargüe se convirtió en el escenario de múltiples incidentes debido a la acumulación de nieve y la falta de adherencia.

Durante la tarde del domingo, entre cuatro y cinco micros que descendían desde Las Leñas quedaron complicados por las condiciones del camino. Al menos dos perdieron adherencia y terminaron atravesados sobre la calzada, generando un importante atasco. El sector más crítico fue El Infiernillo, una zona de curvas donde uno de los colectivos se desplazó hacia la montaña y obligó a la intervención policial para ordenar el tránsito.

La fila de vehículos se extendió durante horas y recién comenzó a descongestionarse después de las 21, mientras los automovilistas avanzaban a paso de hombre en medio de una intensa nevada. La situación también generó escenas de gran tensión, con autos circulando muy cerca de los bordes del barranco y dificultades para mantener la estabilidad sobre la calzada cubierta de nieve.

En paralelo, dos choferes de la empresa Sol Bus quedaron atrapados desde las 19 del domingo a la salida de Las Leñas, luego de que un accidente y el temporal bloquearan la circulación hacia Los Molles. Los pasajeros fueron evacuados y trasladados primero hacia Mendoza y luego hacia San Luis, mientras que los conductores permanecieron junto a los colectivos debido a la imposibilidad de retirarlos. El coordinador que los acompañaba finalmente pudo ser evacuado.

Uno de los choferes, identificado como Felipe, relató que el colectivo se deslizó unos 30 metros mientras se encontraban detenidos y colocando cadenas. Ante el riesgo para los pasajeros, la empresa decidió priorizar su evacuación, ya que la nieve podía compactarse y convertirse en hielo. Los dos conductores continúan en la zona bajo condiciones extremas, con temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, y utilizan el motor de los vehículos durante algunos momentos de la noche para intentar mantenerse calefaccionados.