Boca Juniors se despidió de manera prematura del Torneo Apertura tras caer por 3 a 2 frente a Huracán en un encuentro electrizante correspondiente a los octavos de final. El partido, que tuvo todos los condimentos posibles, debió definirse en el tiempo extra luego de un empate agónico en los 90 minutos reglamentarios.

El desarrollo del juego fue de alto voltaje desde el inicio. El encargado de romper el cero fue el mediocampista Leonardo Gil, quien puso en ventaja al conjunto de Parque Patricios. Sin embargo, cuando parecía que el “Globo” se llevaba la clasificación en el tiempo regular, apareció el delantero Milton Giménez sobre el final del encuentro para estampar el empate y forzar el alargue.

Un tiempo extra de locos

La prórroga se transformó en un verdadero escenario de tensión y dramatismo. La gran figura de esta etapa fue Óscar Romero, quien asumió la responsabilidad y convirtió dos penales fundamentales para darle una ventaja decisiva a Huracán.

El tramo final no estuvo exento de sufrimiento para los dirigidos por Diego Martínez, ya que sufrieron dos expulsiones que los obligaron a replegarse y resistir con inferioridad numérica. Aprovechando esta situación, Boca logró achicar la distancia en el marcador a través de Ángel Romero (hermano de Óscar), pero el tiempo no le alcanzó al “Xeneize” para forzar los penales y terminó consumando su eliminación.

Con este triunfo heroico, Huracán sacó boleto directo hacia los cuartos de final del Torneo Apertura. Ahora, el equipo aguardará para conocer a su próximo rival, que saldrá del duelo que protagonizarán Argentinos Juniors y Lanús.