Boca Juniors no tuvo un buen partido y le tocó sufrir hasta el último suspiro, pero logró conseguir el ansiado boleto a los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026. Tras caer por la mínima diferencia en el tiempo reglamentario frente a O’Higgins de Chile, igualó la serie 1 a 1 y terminó imponiéndose por 4 a 3 en una dramática tanda de penales.

El único gol del encuentro durante los 90 minutos fue convertido por el delantero del conjunto chileno, Francisco González, a los 27 minutos de la etapa complementaria.

La definición se trasladó al punto penal, donde el Xeneize mostró mayor jerarquía. Para Boca convirtieron el mediocampista Leandro Paredes, el delantero Miguel Merentiel y los defensores Nicolás Figal y Lautaro Blanco. El único que no pudo festejar fue el volante Tomás Aranda, cuyo remate fue contenido por el arquero Omar Carabalí.

Por el lado del equipo local, anotaron el propio González, Arnaldo Castillo y Miguel Brizuela. Sin embargo, la balanza se inclinó a favor de la visita cuando el atacante Thiago Vecino erró su disparo y el arquero boquense, Álvaro Montero, se vistió de héroe al atajarle el remate decisivo al lateral Luis Pávez.

Esta sufrida clasificación le otorga una cuota de tranquilidad al inicio del segundo ciclo de Rodolfo Arruabarrena como entrenador del primer equipo. Ahora, el conjunto de la Ribera deberá prepararse para enfrentar a Recoleta de Paraguay por un lugar en los cuartos de final del certamen internacional.