Estudiantes de La Plata escribió una nueva página dorada en su rica historia internacional. Tras igualar 0-0 en los 90 minutos reglamentarios (idéntico resultado que en el partido de ida), el “Pincha” superó por 3-2 a Flamengo en una dramática definición por penales y selló su ansiada clasificación a la gran final de la Copa Libertadores 2026.

La gran figura de la histórica jornada fue el arquero uruguayo Fernando Muslera. En la tanda desde los doce pasos, el experimentado guardameta agigantó su figura volcándose siempre sobre su poste derecho para contener los disparos de Jorginho, Lucas Paqueta y Bruno Henrique. Para el conjunto argentino anotaron con jerarquía José Sosa, Eros Mancuso y Tiago Palacios (Edwuin Cetré malogró su ejecución), mientras que para los brasileños solo pudieron convertir Giorgian De Arrascaeta y Leo Pereira.

Resistencia heroica con un jugador menos

El pase a la final cobró un tinte aún más épico debido a que el equipo dirigido por Alexander Medina debió disputar casi todo el segundo tiempo con diez hombres. A los cinco minutos del complemento, el mediocampista Baltasar Rodríguez vio la segunda tarjeta amarilla, lo que obligó a Estudiantes a rearmarse en inferioridad numérica. A partir de la expulsión, el conjunto platense se replegó con orden y resistió los embates de un Flamengo que manejó la pelota, pero careció de claridad para quebrar el cero.

Antes de la roja, durante la primera etapa, el “Pincha” había generado las ocasiones más nítidas para abrir el marcador, topándose con grandes respuestas del arquero local Agustín Rossi. El ex Boca salvó un cabezazo a quemarropa de Leandro González Pirez y luego desvió de manera espectacular un potente remate de media distancia del propio Baltasar Rodríguez que terminó dando en el palo. En el tramo final del partido, ya bajo un asedio brasileño, Muslera comenzó a vestirse de salvador al ahogarle un mano a mano a Gonzalo Plata.

Rumbo al Centenario

Con esta victoria, Estudiantes se metió en la sexta final de Copa Libertadores de su historia, instancia a la que no llegaba desde su consagración en 2009, y volverá a disputar una final internacional después de la Recopa Sudamericana 2010. El sueño de levantar su quinta corona se definirá el próximo jueves 28 de noviembre frente al Palmeiras de Brasil, en el mítico estadio Centenario de Montevideo.