El conflicto entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el Gobierno nacional escaló a su punto máximo. Tras la decisión judicial de citar a indagatoria a sus autoridades por presuntas irregularidades fiscales, la entidad que conduce Claudio “Chiqui” Tapia respondió con una medida de fuerza contundente: la suspensión total de la Fecha 9 de la Liga Profesional y de todas las categorías del ascenso.

A través de un duro comunicado, la AFA negó la existencia de deudas exigibles y acusó al organismo recaudador ARCA de intentar criminalizar obligaciones que, según Viamonte, fueron abonadas voluntariamente antes de su vencimiento.

El argumento de la AFA

En su defensa, la institución sostuvo que la denuncia carece de sustento jurídico. “No existe deuda exigible relacionada con las obligaciones consignadas”, afirmaron, subrayando que los pagos cuestionados ya fueron efectuados.

La entidad explicó que este planteo ya fue presentado ante el tribunal y está pendiente de resolución en la Cámara de Apelaciones. Además, dispararon contra ARCA por una supuesta maniobra política: “Intentan convertir obligaciones aún no vencidas —y por lo tanto no cobrables— en la base de un supuesto delito penal tributario”.

Se para el fútbol

Como respuesta política y señal de abroquelamiento interno, el Comité Ejecutivo resolvió por unanimidad suspender la actividad prevista entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo. La medida de fuerza busca exponer el rechazo a lo que consideran una persecución judicial y ratificar el respaldo a la conducción de Tapia.

Voces a favor: “El fútbol es competitivo”

En medio de la tormenta, el representante de jugadores Walter Bottini salió a bancar públicamente la gestión de Tapia, enumerando los logros deportivos y comerciales de los últimos años.

“Doy totalmente mi apoyo a Tapia. Profesionalizó la estructura de AFA con gente muy capaz como Leandro Petersen, haciendo una marca país”, indicó Bottini. El empresario destacó también el formato de 30 equipos y la valorización de la Copa Argentina como un torneo federal.

Sin embargo, el punto más alto de su defensa se centró en el impacto de la Liga local en 2026: “La Liga es pareja y se logró que campeones mundiales volvieran para jugarla, como los casos de Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Leandro Paredes y Ángel Di María“. Para Bottini, estos regresos y la continua exportación de talentos demuestran que “el fútbol argentino es parejo y muy competitivo”.