La seriedad, la concentración y el estricto protocolo que suelen rodear los instantes previos a un compromiso de carácter internacional quedaron completamente de lado en el arranque de la gira preparatoria de la Albiceleste por los Estados Unidos. El duelo amistoso entre la Selección Argentina y Honduras comenzó con un blooper organizativo que rápidamente se volvió viral.
Todo estaba dispuesto en el césped del imponente estadio Kyle Field, ubicado en Texas, para dar inicio a la ceremonia formal de los himnos nacionales. Tras escucharse con total normalidad la canción patria del combinado hondureño, llegó el turno de los vigentes campeones del mundo. Sin embargo, un insólito error desde la cabina de sonido cambió por completo el clima.
Los once futbolistas titulares de la plantilla dirigida por Lionel Scaloni se encontraban formados, abrazados y con la mirada en alto, aguardando los primeros acordes del Himno Nacional Argentino. En su lugar, los imponentes parlantes del estadio hicieron sonar a todo volumen los inconfundibles primeros compases de “El Bombón Asesino”, el histórico clásico de la cumbia santafesina interpretado por Los Palmeras.
El desconcierto se adueñó de la escena de manera repentina. Entre los detalles más destacados del curioso episodio, se pudo observar:
- La reacción de los jugadores: La sorpresa fue total. Las caras de concentración absoluta se transformaron en milésimas de segundo en miradas de asombro cruzadas entre los propios futbolistas, quienes no lograban comprender lo que estaba ocurriendo.
- El público: Los hinchas argentinos presentes en las tribunas del Kyle Field pasaron de la solemnidad a las risas generalizadas, sumándole un marco de color impensado a la antesala del partido.
- La corrección: Tras unos pocos segundos de cumbia santafesina a todo volumen, la organización cortó abruptamente la música para, finalmente, darle lugar a las estrofas del himno argentino y permitir que el encuentro comenzara bajo los parámetros oficiales.

