El fútbol de España atraviesa horas de profunda conmoción tras confirmarse el fallecimiento de Jesús de Miguel, delantero de 30 años que militaba en el CD Tenerife de la Segunda División. El jugador murió este martes por la mañana luego de haber permanecido internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio provocado por un brutal accidente dentro de la cancha.

El trágico episodio tuvo lugar durante el encuentro frente al RC Andorra. De Miguel saltó a disputar una pelota aérea e impactó fuertemente contra el arquero rival, Jesús Owono, quien había salido a interceptar el balón. El delantero quedó inconsciente sobre el césped, lo que motivó la rápida y desesperada intervención del personal sanitario. Tras ser estabilizado en el campo, fue trasladado en ambulancia. Ante la gravedad del hecho, el árbitro Pérez Hernández expulsó al arquero y suspendió el partido, mientras los hinchas despedían al jugador herido con aplausos.

Si bien los primeros informes médicos indicaban que el atacante se encontraba “estable dentro de la gravedad”, durante la mañana del martes el Tenerife notificó un cuadro de empeoramiento neurológico irreversible. A través de sus canales oficiales, la institución comunicó la muerte “con un nudo en la garganta” y acompañó el dolor de la familia, que solicitó respeto por su privacidad. Clubes como el propio FC Andorra, Real Madrid y Rayo Vallecano se sumaron rápidamente a las condolencias.

Nacido en Madrid el 21 de septiembre de 1996, De Miguel había construido una extensa trayectoria en el fútbol de ascenso español. Se formó en el Leganés y luego vistió las camisetas de Internacional de Madrid, Fuenlabrada, Unión Adarve, Navalcarnero, Unionistas de Salamanca y Castellón. Reconocido por su capacidad goleadora, fue una pieza clave para concretar múltiples ascensos a lo largo de su carrera, un logro que repitió recientemente con el CD Tenerife tras su llegada en julio de 2025.