Platense logró una histórica clasificación a la gran final de la Copa Argentina tras superar por 5-4 en la definición por penales a Atlético Tucumán. En el tiempo reglamentario, disputado en el Estadio Padre Ernesto Martearena de la provincia de Salta y bajo el arbitraje de Sebastián Zunino, los equipos habían igualado 1-1 en un encuentro sumamente parejo.
El “Decano”, dirigido por Julio César Falcioni, logró ponerse en ventaja a los 36 minutos de la primera mitad. Tras un centro de Nicolás Laméndola, Renzo Tesuri controló el balón con gran calidad y definió cruzado para abrir el marcador a favor del conjunto tucumano. Sin embargo, cuando el partido rozaba la hora de juego, el “Calamar” encontró la paridad mediante un tremendo cabezazo de Nicolás Retamar a la salida de un tiro de esquina ejecutado con precisión por Tomás Silva.
Con el empate definitivo en los 90 minutos, el primer boleto a la instancia decisiva tuvo que definirse desde los doce pasos. La efectividad se mantuvo intacta en las primeras cuatro ejecuciones de cada lado, hasta que llegó el turno del quinto y último remate de la serie regular para Atlético Tucumán. Allí, el arquero Juan Pablo Cozzani se vistió de héroe al adivinarle las intenciones a Gabriel Compagnucci y contener su disparo.
Toda la presión quedó en los pies de Guido Mainero. Aunque el guardameta Luis Ingolotti logró adivinar la punta, el remate del jugador de Platense fue tan potente y esquinado que sentenció el 5-4 final, dándole la clasificación a un equipo que en los últimos años se acostumbró a disputar instancias definitorias. Ahora, el “Calamar” aguardará por su rival, que saldrá del cruce que animarán Boca y Banfield el próximo 14 de noviembre en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza.

