El presidente del Partido Liberal (PL) de Brasil, Valdemar Costa Neto, reconoció formalmente la victoria y reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, proclamada por el Tribunal Superior Electoral (TSE) tras el balotaje del domingo. A través de un comunicado oficial, la principal fuerza opositora validó los comicios y tomó distancia de la promesa del candidato derrotado, Flávio Bolsonaro, quien horas antes había amenazado con pedir la anulación del proceso.
En el texto publicado, el frente político fue contundente al señalar que “reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral”, aceptando así el escrutinio que coronó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) con el 51,79% de los votos frente al 48,21% del senador derechista.
Sin embargo, el acatamiento institucional estuvo acompañado de fuertes cuestionamientos. El PL argumentó que Flávio Bolsonaro fue el claro ganador de la primera vuelta, pero justificó la derrota en el balotaje denunciando que el escenario estuvo marcado “por medidas fuertemente electoralistas”. En esa línea, acusaron al oficialismo de aumentar drásticamente el gasto público y otorgar beneficios sociales a último momento para alterar la equidad de la contienda.
Más allá del traspié presidencial, la fuerza conservadora destacó su rotundo crecimiento legislativo y territorial, tras asegurarse 121 diputados federales, 29 senadores y el control de seis gobernaciones. Apoyado en estos números, Flávio Bolsonaro publicó un video en sus redes sociales donde prometió organizar a la oposición para convertir al Congreso en su “fortaleza contra la barbarie” durante los próximos cuatro años de gestión lulista.
Finalmente, Costa Neto advirtió que insistirán con las gestiones ante la Justicia para investigar la campaña del mandatario reelecto. Apuntarán sus denuncias contra lo que definieron como la creación de un “complejo industrial de noticias falsas” y la existencia de “abusos de poder político y económico sin precedentes”.

