En medio de una creciente escalada de tensión bilateral, el canciller de Brasil, Mauro Vieira, calificó de “graves e inaceptables” las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien había tildado a su par Luiz Inácio Lula da Silva de “ladrón” y “presidiario”.

“Todo este episodio es sumamente grave e inaceptable”, advirtió el funcionario brasileño, aunque buscó dejar una puerta abierta a los canales diplomáticos al señalar que “debemos trabajar para lograr el entendimiento entre las naciones, y la diplomacia se basa en eso, en el diálogo”.

Fuerte malestar y advertencia por injerencia

En declaraciones televisivas a TV Globo, Vieira profundizó sobre el impacto institucional de las palabras del mandatario argentino. “Las declaraciones del presidente de Argentina fueron muy graves y generaron una muy mala recepción. Dichas declaraciones fueron críticas y muy agresivas hacia el gobierno brasileño, el pueblo brasileño, las instituciones, el poder ejecutivo, el poder legislativo y el propio Presidente de la República”, aseveró el canciller, para luego sentenciar: “Constituyeron una injerencia en los asuntos internos, en los asuntos nacionales”.

Consultado sobre la posibilidad de retirar a la representación diplomática, Vieira descartó por el momento tomar esa decisión extrema. “La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora”, explicó.

Sin embargo, dejó en claro la exigencia de su administración: “Necesitamos explicaciones del gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones, tan duras, groseras e inaceptables?“.

Citación de urgencia al embajador argentino

Como primera medida formal frente a este escenario, el gobierno de Brasil convocó de urgencia al embajador de la Argentina en ese país, Daniel Raimondi.

Según detalló un comunicado oficial de Itamaraty, la citación tuvo como objetivo principal transmitir al diplomático el rechazo del gobierno brasileño “a los improperios emitidos por el Presidente Javier Milei durante su visita privada a São Paulo, el 25 de julio”. Además, se aprovechó la instancia para cobrarle las explicaciones correspondientes sobre el comportamiento del jefe de Estado argentino durante su estadía en territorio brasileño.