A partir del próximo 21 de enero, Estados Unidos implementará una drástica restricción en su política migratoria al suspender la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. La medida, basada en un documento interno del Departamento de Estado al que accedió la Agencia Reuters, afecta a numerosas naciones de América Latina, incluyendo a países limítrofes como Uruguay y Brasil, además de Colombia.
La administración de Donald Trump justificó la decisión alegando que los solicitantes de estas naciones representan un “alto riesgo” de depender de la asistencia del Gobierno estadounidense. Tommy Pigott, portavoz adjunto del Departamento de Estado, declaró que se ejercerá una autoridad de larga data para “descalificar a posibles inmigrantes que se conviertan en una carga para el erario público y se aprovechen de la generosidad del pueblo estadounidense”.
Impacto en la región y el mundo
La lista de países afectados incluye una fuerte presencia latinoamericana y caribeña. Entre ellos figuran Uruguay, Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Nicaragua, Haití, Jamaica, Belice y Costa Rica, entre otros. Un dato que llamó la atención de los analistas es la exclusión de Venezuela de esta nómina, a diferencia de otras medidas restrictivas recientes.
A nivel global, la suspensión abarca naciones de África, Asia y Europa del Este, tales como Rusia, Ucrania, Pakistán, Nigeria, e Irán. El objetivo declarado es revisar exhaustivamente las políticas y regulaciones para garantizar un “máximo nivel de verificación y seguridad”.
Ofensiva contra la inmigración
Esta nueva directriz se suma a una serie de políticas de endurecimiento de las fronteras. Según informó el propio Gobierno el lunes pasado, el Departamento de Estado ya ha revocado más de 100.000 visas desde el inicio de la gestión, aplicando controles más rigurosos que incluyen la revisión de redes sociales.
David Bier, director de Estudios de Inmigración del Instituto Cato, advirtió sobre la magnitud del impacto: “Esta administración ha demostrado tener la agenda más antiinmigración legal en la historia de Estados Unidos”. Según las proyecciones del especialista, la medida prohibirá el ingreso de casi la mitad de los inmigrantes legales, rechazando a unos 315.000 solicitantes solo durante el próximo año.
Turismo y Mundial 2026
A pesar de la severidad de la normativa, las autoridades aclararon que la suspensión rige para las “visas de inmigrante” (aquellas destinadas a residir permanentemente en el país). Por lo tanto, las visas de “no inmigrante”, que incluyen las categorías temporales de turismo y negocios, no se verán afectadas.
Esta distinción resulta clave considerando que Estados Unidos será coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 junto a México y Canadá, además de sede de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 2028, eventos que movilizarán un flujo masivo de visitantes internacionales.

