La Nasa anunció un giro en su estrategia para la exploración lunar: pondrá en pausa el proyecto Gateway, la estación espacial que planeaba ubicar en la órbita de la Luna, y concentrará sus esfuerzos en desarrollar una base que permita operaciones sostenidas en la superficie.

La decisión fue confirmada por el director del organismo, Jared Isaacman, quien explicó que el objetivo es priorizar infraestructura que facilite la presencia humana prolongada en el satélite natural. “La agencia tiene la intención de pausar Gateway en su forma actual y cambiar el foco hacia operaciones sostenidas en la superficie lunar”, señaló en un comunicado.

El proyecto Gateway, que contaba con la participación de socios internacionales como la Agencia Espacial Europea, había sido cuestionado en los últimos años por su costo y por considerarse un paso intermedio prescindible frente al objetivo principal: regresar a la Luna.

Isaacman, quien asumió la conducción de la NASA a fines del año pasado, ya había adelantado modificaciones en el cronograma, tras una serie de demoras acumuladas. Si bien se mantiene la meta de concretar un alunizaje tripulado hacia 2028, la agencia prevé ahora incluir una misión de prueba adicional para mejorar los sistemas de lanzamiento y reducir riesgos.

En paralelo, la misión Artemis II, que será el primer sobrevuelo tripulado de la Luna en más de medio siglo, también sufrió cambios en su calendario y se espera que despegue en los próximos meses.

El rediseño de la estrategia apunta a simplificar el camino hacia la superficie lunar, concentrando recursos en sistemas que permitan estadías prolongadas y operaciones continuas. En ese escenario, la idea de una base permanente en la Luna vuelve a ocupar el centro del plan espacial estadounidense.