El recrudecimiento del conflicto bélico en Medio Oriente ha desatado una tormenta perfecta en los mercados financieros globales. Este martes, las principales plazas bursátiles de Europa y Asia profundizan las fuertes caídas con las que iniciaron el mes, mientras los precios del petróleo y el gas natural registran saltos alarmantes que amenazan con reavivar la inflación mundial.
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, sumado a las represalias en la región, generó un clima de aversión al riesgo que tiñó de rojo las pantallas de los inversores de todo el planeta.
Derrumbe en las bolsas de Europa y Asia
En el Viejo Continente, el impacto ha sido severo. El índice paneuropeo Euro Stoxx 50 se desploma un 4%, mientras que en España el Ibex 35 cede un 5%, marcando su mayor caída en 11 meses tras perder más de 1000 puntos en apenas dos ruedas operativas.
El resto de las capitales europeas replican la tendencia negativa:
- Milán: -3,21%
- Fráncfort: -2,78%
- París: -2,15%
- Londres: -2,02%
En Asia, el panorama es igualmente sombrío. La bolsa de Seúl se derrumbó un 7,24% tras reabrir luego de un feriado local. Por su parte, Tokio terminó la sesión con una baja del 3,06% y Hong Kong retrocedió un 1,23%.
El petróleo, rehén del estrecho de Ormuz
El mercado energético es el más convulsionado por la crisis geopolítica. El crudo se dispara este martes hasta un 6% luego de que el régimen iraní confirmara el bloqueo de la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
La importancia de este paso marítimo es vital, ya que por allí circula el 20% del suministro global de crudo. Como consecuencia directa del bloqueo:
- El barril de Brent (referencia para Europa) trepó a la zona de los US$82.
- El West Texas Intermediate (WTI) (referencia en EE. UU.) escala un 5,32%, situándose en US$75.
El gas natural, por las nubes
La situación del gas es aún más dramática, acelerando su escalada en los mercados europeos. Este martes marca un alza del 30%, que se suma al encarecimiento del 40% registrado el lunes.
El principal catalizador de esta suba es la decisión de Qatar de mantener cerrada su principal planta de gas natural licuado (GNL), la cual genera el 20% de la oferta global que se transporta por vía marítima.
Ante esta drástica reducción de la oferta, los contratos TTF de gas negociados en los Países Bajos (de referencia para toda Europa) superaron hoy los 57 euros por MWh, un valor que representa prácticamente el doble de lo que costaba hace apenas un mes.

