Ante la escalada de violencia y los recientes ataques ejecutados por el Estado de Israel contra centenares de civiles, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, decretó que este jueves sea considerado oficialmente como un día de luto nacional en todo el territorio.
La medida busca rendir homenaje a las víctimas fatales y visibilizar el dramático impacto humanitario que los bombardeos están dejando en la región, especialmente en las zonas urbanas más pobladas.
El Gobierno libanés ordenó una serie de medidas que paralizarán la actividad institucional y pública del país durante toda la jornada:
- Cese de actividades: Todas las administraciones públicas, instituciones oficiales y municipalidades permanecerán cerradas.
- Símbolos patrios: Las banderas nacionales ondearán a media asta en todos los edificios gubernamentales.
- Medios de comunicación: Las emisiones de radio y televisión deberán adaptar su programación habitual para reflejar el estado de luto nacional y respeto por las víctimas.
El saldo humanitario y los esfuerzos diplomáticos
Según los últimos datos oficiales proporcionados por la Defensa Civil libanesa, los ataques perpetrados durante el miércoles dejaron un saldo trágico de al menos 254 personas muertas y 1.165 heridos a lo largo de todo el país.

