Brasil transita este domingo una segunda vuelta electoral decisiva para definir su futuro político, en la que los dos candidatos a la presidencia ya emitieron sus respectivos votos durante la mañana, dejando fuertes declaraciones que reflejan la tensión y polarización de los comicios.

El candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, votó a las 8:22 en la Escuela Municipal Barão Homem de Mello, en Río de Janeiro, acompañado de su esposa, Fernanda Bolsonaro. Tras emitir su sufragio, el senador e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro afirmó que “llegó el momento del cambio”. Su campaña se estructuró sobre propuestas de “mano dura” en seguridad pública, la reducción de la edad de imputabilidad y un fuerte alineamiento internacional con Donald Trump. Además, prometió impulsar una amnistía o un indulto presidencial para su padre y otros condenados por el intento de golpe de Estado.

Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva votó en San Pablo con el objetivo de revertir el resultado de la primera vuelta. A sus 80 años y en busca de un inédito cuarto mandato, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) se mostró conmovido: “Voy a votar agradecido al pueblo brasileño. Lo que el pueblo ha hecho conmigo en estos días es muchísimo, seré eternamente agradecido”.

Sin embargo, el actual jefe de Estado aprovechó la ocasión para denunciar episodios de violencia política y lanzó duras críticas contra su adversario. Tras asegurar que “dos vecinos pueden pensar diferente, pero no puede haber violencia”, Lula apuntó directamente contra Flávio Bolsonaro, aunque sin mencionarlo por su nombre: “Jamás imaginé que iba a disputar una elección con alguien sin moral, que miente, se lo educó para mentir. Sé que los brasileños no van a votar a un parapolicial”, sentenció.