Una tragedia sacude al oeste de Canadá. Al menos diez personas murieron este martes tras un tiroteo masivo en la Escuela Secundaria Tumbler Ridge, ubicada en una zona remota de la provincia de Columbia Británica. Según informó la policía federal, el ataque dejó un saldo devastador: siete víctimas fueron abatidas dentro del recinto educativo y dos más fueron halladas sin vida en una vivienda cercana relacionada con el incidente.

El agresor, considerado el principal sospechoso de la matanza, fue encontrado muerto en la escena con lo que la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) describió como “una herida autoinfligida”. Si bien medios locales reportaron que podría tratarse de una mujer, las autoridades aún no han confirmado oficialmente la identidad ni el género del atacante.

Además de las víctimas fatales, el sistema de salud atendió a 27 personas heridas. Dos de ellas se encuentran en estado de gravedad, mientras que las 25 restantes sufrieron lesiones que no ponen en peligro sus vidas.

Tarde de terror en las Rocosas

La alerta de “tirador activo” se emitió el martes por la tarde en esta pequeña comunidad de 2.400 habitantes al pie de las Montañas Rocosas. Al ingresar a la escuela, las fuerzas de seguridad encontraron a seis personas fallecidas. Una séptima víctima murió mientras era trasladada de urgencia al hospital.

Minutos más tarde, la investigación condujo a los oficiales a un segundo escenario, una residencia particular donde se hallaron otros dos cuerpos. “Esta fue una situación de evolución rápida y dinámica”, declaró Ken Floyd, comandante del distrito norte de la RCMP, quien destacó la cooperación de la escuela y los equipos de socorro en un día que calificó como “increíblemente difícil”.

Conmoción política y social

El primer ministro canadiense, Mark Carney, se declaró “devastado” por la noticia y anunció la cancelación de su viaje a Europa, donde tenía previsto participar en la Conferencia de Seguridad de Múnich. “Mis oraciones y las más profundas condolencias para todas las familias y amigos que han perdido a sus seres queridos por estos horrorosos actos de violencia”, expresó el mandatario.

El hecho marca un hito oscuro en la historia reciente del país: se trata del segundo tiroteo escolar más mortífero en Canadá, solo superado por la masacre de la Politécnica de Montreal en 1989, donde murieron 14 mujeres. Este tipo de eventos son extremadamente raros en la nación norteamericana debido a sus estrictas leyes de control de armas, en contraste con la frecuencia de estos episodios en los Estados Unidos.