El saldo del dramático terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el noroeste de Colombia continúa agravándose con el correr de las horas. Mientras las autoridades regionales advierten que al menos 240 personas perdieron la vida, las labores de rescate se multiplican en distintos puntos del país para intentar hallar a las casi 4.000 personas que aún permanecen desaparecidas bajo los escombros.

En una conferencia de prensa brindada desde Pereira, capital del departamento de Risaralda, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella entregó un balance oficial que, si bien maneja cifras de víctimas mortales levemente inferiores a las regionales, refleja la magnitud de la catástrofe: 181 fallecidos a nivel nacional, 2.595 heridos, 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados y severos daños en más de 800 centros educativos.

Solo en la ciudad de Pereira se contabilizan 79 víctimas fatales. Frente a este panorama, el mandatario ordenó decretar “un alivio económico en servicios públicos para todas las personas afectadas por tres meses” en el departamento de Risaralda.

Búsqueda desesperada, traslados y réplicas

El colapso de las infraestructuras dejó un escenario crítico. Ciudades como Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen bajo alerta roja, con hospitales desbordados, toques de queda vigentes y siete aeropuertos con sus operaciones suspendidas.

En medio de la tragedia, la esperanza se sostiene en casos como el de Diana Troncoso, una biomédica de 31 años que fue rescatada con vida de entre las ruinas de un edificio de cuatro pisos en Cali, donde aún habría al menos 20 personas atrapadas.

Para centralizar el rastreo de víctimas, se activó la plataforma ciudadana “Colombia Te Busca”. Según su último reporte, casi 4.000 personas siguen sin ser localizadas. En paralelo, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) advirtió que la tierra no deja de moverse: ya se registraron 96 réplicas en la zona del epicentro (Chocó), con magnitudes de hasta 4,8, un fenómeno que advierten podría durar semanas.

Solidaridad y despliegue internacional

La magnitud del desastre movilizó rápidamente a la comunidad internacional, que comenzó a enviar asistencia y personal especializado:

  • Estados Unidos: Activó y envió un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres (DART) para coordinar las operaciones críticas sobre el terreno.
  • México: Alista el contingente “Agrupamiento Cali”, compuesto por 255 militares expertos en rescate, además del envío de más de 12 toneladas de medicamentos, herramientas y equipos de comunicación.
  • Unión Europea: Activó el servicio de satélites Copernicus para guiar las operaciones de socorro y habilitó su mecanismo de asistencia consular.
  • Cruz Roja: Desplegó de manera urgente a todos sus equipos de búsqueda de Antioquia, Quindío y Caldas con la prioridad absoluta de salvar a las víctimas atrapadas.