Los dos argentinos radicados en Colombia que eran buscados en medio de la conmición provocada por los terremotos que sacudieron al país en las últimas horas se encuentran bien y ya pudieron contactarse con sus familias. La familia del sanjuanino Carlos Luis Cáceres confirmó que logró hablar con el hombre de 69 años, mientras el periodista porteño Carlos Alberto Ricchetti, de 56 años, también pudo hacerle saber a sus allegados que se encuentra bien.

Cáceres es oriundo de San Juan y se encuentra radicado desde hace cinco años en el municipio de Dosquebradas, en Pereira, una de las zonas más dañadas por el sismo que dejó un saldo de cientos de muertos y miles de heridos y desaparecidos.

La confirmación del hallazgo de Cáceres llegó pasadas las 15 de este martes, cuando su hija Carla le confirmó al Diario de Cuyo que habían podido contactarlo y corroborar que se encontraba bien. “Él está bien, con algunos golpes pero pudo salir”, expresó la sanjuanina.

Luego, en diálogo con Telesol, contó que lograron contactarlo gracias a que una vecina lo reconoció en la calle tras cruzarse en redes sociales con la búsqueda que había difundido su familia. “Una vecina vio la información. Ella lo conoció, lo fue a buscar y sabemos que está en buenas condiciones”, detalló.

También reveló que tanto Cáceres como su pareja quedaron bajo escombros y lograron salir sin heridas de consideración. “Todavía está en shock. Pero me dice que solo sufrió algunos golpes y que sabía lo que tenía que hacer. Es un sanjuanino que ya tenía experiencia”, expresó su hija, y agregó: “Él me dijo que no se podía sostener y que tuvo que salir gateando de su casa. Lo agarró en la cama, estaba durmiendo y él me dice que no hubo alerta. Salió con lo puesto”.

Y sumó: “Estamos todos aliviados, toda la familia, los hermanos, sobrinos. Así que queríamos dar la noticia para que todos sepan que está bien”.

El hombre había iniciado años atrás un recorrido fuera de la Argentina. Primero vivió en España y posteriormente se radicó en Colombia. Según contó su hija, tenía previsto volver próximamente a San Juan para reencontrarse con su familia. Hasta que finalmente supieron de él este martes, el último contacto que habían tenido con él había sido el sábado.

Por su parte, los familiares de Carlos Alberto Ricchetti también pudieron confirmar que se encuentra sano y salvo. El otro argentino que era buscado tras los terremotos también está radicado desde hace años en la zona de Pereira, en el departamento de Risaralda.

“Desde el domingo a la noche yo no supe más nada y cuando quise comunicarme el lunes ya no tuve más señal. Lo reporté y en algún momento me mandaron un audio y me avisaron que estaban todos reunidos y bien”, afirmó Roxana, hermana de Carlos, en diálogo con TN.

El periodista vive desde hace 24 años en Colombia junto con su mujer y el último contacto con su familia argentina había sido el domingo por la noche, pocas horas antes del terremoto.

La hermana de Ricchetti también mencionó la ansiedad que le generó la falta de contacto con su hermano: “Ojalá que todos tengan la suerte que tuve yo. Es muy difícil, una angustia terrible. Estábamos desesperados”.

Las familias habían perdido contacto con ambos tras el terremoto que dejó un saldo de al menos 240 muertos, 1.300 heridos y 2.000 desaparecidos. Las líneas telefónicas colombianas permanecían completamente colapsadas y habían pedido ayuda para intentar dar con ellos.

Los casos de Ricchetti y Cáceres tienen un punto geográfico en común: los dos viven en el área de Pereira, una de las regiones donde se concentraron las consecuencias más graves del terremoto, de magnitud 7,4. El sismo que sacudió ayer al país afectó especialmente a Pereira, Manizales, Buenaventura y Cali. El movimiento también se sintió en otras ciudades del centro y del suroeste del país, incluida Bogotá, donde numerosos habitantes fueron evacuados de edificios y complejos residenciales de manera preventiva.

Con el paso de las horas, la dimensión de la tragedia continúa aumentando. La mayor cantidad de víctimas fatales se registró en el departamento de Risaralda, particularmente en Pereira, y en el Valle del Cauca, especialmente en Cali. En las zonas afectadas continúan los trabajos para encontrar sobrevivientes y localizar a quienes todavía permanecen desaparecidos.

Las autoridades colombianas advirtieron sobre el derrumbe de un centenar de edificios, personas atrapadas entre los escombros y daños significativos, en lo que resumieron como el terremoto más fuerte “de la última década”.

El gobierno colombiano declaró la emergencia nacional para facilitar el traslado de recursos hacia las regiones más golpeadas. Los equipos de búsqueda y rescate fueron desplegados en los sectores con mayores daños, mientras familiares intentan localizar a sus seres queridos a través de hospitales, organismos oficiales, redes sociales y plataformas creadas para centralizar los datos de las personas cuyo paradero todavía no pudo ser establecido.

Desde la Argentina, el canciller Pablo Quirno manifestó su solidaridad con Colombia y señaló que el Gobierno se encontraba en comunicación con las autoridades de ese país. “Nos encontramos en contacto con las autoridades colombianas, a quienes hemos transmitido la disposición de la Argentina para brindar la asistencia que resulte necesaria”, comunicó.