Un trágico saldo de al menos 130 personas muertas y más de 570 heridas dejó un fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia este lunes. Ante la magnitud de los daños estructurales y la cantidad de víctimas, el presidente Abelardo de la Espriella declaró la situación de “desastre nacional” para agilizar la movilización de recursos y la asistencia a los damnificados.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el epicentro del sismo —catalogado como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en el país en el siglo XXI— se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros. Hasta el momento se registraron más de 20 réplicas que se sintieron incluso en la capital, Bogotá, y en países vecinos como Ecuador y Panamá.
“El Gobierno Nacional desplegará todas sus capacidades para defender la vida y atender a los necesitados. La prioridad es rescatar a todas las personas que se encuentran bajo escombros”, aseguró el mandatario colombiano, quien asumió su cargo el pasado viernes. Para coordinar los operativos, dispuso el envío de distintos ministros de su gabinete a las zonas críticas como Manizales, Pereira, Valle del Cauca y el propio Chocó.
Colapsos, alerta sanitaria y servicios interrumpidos
El panorama en las ciudades más golpeadas es crítico. Las autoridades sanitarias declararon la alerta roja hospitalaria en Cali y Antioquia ante la llegada masiva de pacientes. Solo en la capital del Valle del Cauca, el alcalde Alejandro Eder reportó más de 380 heridos y solicitó apoyo urgente de equipos de rescate desde Bogotá y Medellín, debido a que hay al menos 19 estructuras colapsadas con personas atrapadas en su interior.
El primer informe oficial de daños arrojó cifras alarmantes a nivel nacional:
- Viviendas: 1.575 propiedades afectadas.
- Infraestructura pública: 18 centros de salud, 52 centros educativos y 17 centros comunitarios con daños severos.
- Transporte y servicios: 18 vías averiadas, cortes masivos de energía eléctrica en 11 departamentos y seis aeropuertos (Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura) con operaciones suspendidas por precaución y daños estructurales.
Solidaridad internacional y suspensión del fútbol
Diversos países del mundo enviaron sus condolencias y ofrecieron asistencia inmediata. Desde Argentina, el canciller Pablo Quirno expresó la “solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Colombia” y confirmó que el Estado nacional está a disposición para brindar la ayuda que resulte necesaria para atravesar la emergencia.
En el ámbito deportivo, el impacto también frenó la actividad. La liga de fútbol colombiano suspendió todos los encuentros programados para el inicio de la semana. Además, el duelo por la Copa Sudamericana entre River Plate e Independiente Santa Fe —que debía disputarse este miércoles en Bogotá— fue postergado y la CONMEBOL confirmará su reprogramación en las próximas horas.

