El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció esta noche que se ha llegado a un acuerdo con las nuevas autoridades de Venezuela para iniciar el traslado inmediato de una masiva carga de crudo hacia Norteamérica. Se trata de la primera medida económica de alto impacto tras la operación militar que terminó con la detención de Nicolás Maduro el pasado fin de semana.

A través de su red social, Truth Social, el magnate confirmó la operación: “Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos”.

El control de la caja

Uno de los puntos más controvertidos del anuncio radica en la administración de los recursos generados por esta exportación. Trump fue tajante al señalar quién manejará la billetera: “Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y yo, como Presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.

Para ejecutar la maniobra logística, el mandatario instruyó al Secretario de Energía, Chris Wright, a poner en marcha el plan “de inmediato”. El crudo será transportado en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en territorio estadounidense.

El fin del bloqueo para Delcy Rodríguez

Este movimiento comercial se concreta gracias a la negociación directa entre la Casa Blanca y Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada con el visto bueno de Washington y mantiene su cargo estratégico como ministra de Hidrocarburos.

Según informó la agencia Noticias Argentinas, las autoridades venezolanas tenían almacenados estos millones de barriles, pero se encontraban imposibilitados de exportarlos debido al férreo bloqueo que el propio Trump había impuesto desde mediados de diciembre de 2025. Con el cambio de régimen y la alineación de Rodríguez, el grifo petrolero vuelve a abrirse, esta vez con destino exclusivo a Estados Unidos.