Este viernes, el paisaje habitual de los establecimientos educativos tucumanos amaneció transformado: uniformados custodiando las puertas de ingreso, controles preventivos y un mensaje directo del Gobierno para quienes están detrás de las pintadas anónimas.
Según información oficial brindada por las autoridades policiales, hasta la noche del jueves se habían registrado 15 denuncias de diferentes instituciones educativas en Tucumán. Además, se trata de una modalidad que ya afecta a más de 10 provincias en todo el país.
Un megaoperativo con 2.500 efectivos
Un total de 2.500 efectivos policiales fueron asignados a custodiar los ingresos de diferentes establecimientos educativos en la provincia.
El operativo involucra a distintas áreas de la fuerza:
- Digedrop.
- Efectivos de Infantería.
- Agentes del Distrito Urbano.
Desde muy temprano y hasta la finalización de la jornada escolar, los uniformados permanecen apostados en las puertas. Su labor es estrictamente preventiva y de disuasión. Cabe aclarar que la policía no ingresa a las aulas ni realiza requisas a los estudiantes; esas tareas de control interno (como la revisión de mochilas) quedan a exclusivo criterio y responsabilidad de las autoridades de cada colegio.

