En una jornada considerada clave para la causa, este martes declaró el remisero que trasladó a Paulina Lebbos la noche en que desapareció. Su testimonio forma parte de la ronda de testigos que busca esclarecer uno de los casos más conmocionantes de Tucumán.
El hombre aseguró haber realizado un recorrido similar al que los investigadores sostienen como hipótesis, aunque negó haber trasladado a la joven hasta el lugar donde finalmente fue hallada. Según indicó, llevó a una pasajera hasta una zona distinta y sostuvo que no recuerda con precisión los detalles debido al paso del tiempo.
Durante su declaración, el remisero remarcó que se presentó voluntariamente ante la Justicia cuando tomó conocimiento de que buscaban un vehículo con características similares al suyo. Además, afirmó que fue investigado durante años, con allanamientos y pericias, sin que se encontraran pruebas en su contra.
El testigo insistió en que mantuvo siempre la misma versión de los hechos y cuestionó el accionar de los investigadores en los primeros momentos de la causa. Su declaración será analizada junto al resto de las pruebas para intentar reconstruir con mayor precisión qué ocurrió en las horas previas al crimen de la estudiante.

