El dolor y la indignación atraviesan a familiares y amigos de Rodrigo, el joven de 27 años que murió el domingo por la mañana tras recibir un disparo en el rostro en un hecho que involucra a un efectivo policial. El joven fue velado este lunes y sus restos serán sepultados en el Cementerio del Norte.

Según relataron sus allegados, Rodrigo había pasado la mañana junto a su familia y luego salió de su casa para encontrarse con conocidos en las inmediaciones del barrio. De acuerdo con los testimonios recabados hasta el momento, el joven se encontraba en una esquina cercana cuando se produjo el episodio que terminó con su vida.

Salomé, madre de uno de los hijos de Rodrigo, aseguró que se enteró de la tragedia a través de una llamada telefónica. La mujer sostuvo que existen cámaras de seguridad y testigos que registraron la secuencia y afirmó que en las imágenes se observa a una mujer entregándole un arma al policía acusado, quien posteriormente habría efectuado el disparo. “Están diciendo cosas que no son así. Hay videos y testigos de lo que pasó”, manifestó.

La familia también cuestionó la situación procesal de las personas que acompañaban al efectivo policial al momento del hecho. Según denunciaron, ambas mujeres permanecen en libertad pese a que consideran que tuvieron participación en lo ocurrido. Además, expresaron su preocupación por versiones que circularon sobre lo sucedido y remarcaron que esperan que la investigación judicial se base en las pruebas reunidas y en los testimonios de quienes presenciaron el hecho.

Rodrigo era vendedor ambulante y padre de dos hijos, una niña de 7 años y un niño de 2. “No se metía con nadie, era un chico trabajador y querido por mucha gente”, expresaron sus seres queridos, quienes ahora esperan que las pruebas recolectadas permitan reconstruir lo sucedido y determinar las responsabilidades correspondientes.