Un nuevo caso de violencia de género sacude a la ciudad de Concepción y vuelve a poner el foco sobre las demoras judiciales en situaciones de hostigamiento y amenazas reiteradas. El abogado querellante de la víctima, Micaela, brindó detalles sobre el proceso judicial y sostuvo que la joven vivió durante meses bajo constantes persecuciones e intimidaciones por parte del acusado.

Según explicó el letrado, la primera denuncia fue realizada el 7 de febrero y, tres días después, la Justicia dictó una medida de prohibición de acercamiento y de contacto contra el denunciado. Sin embargo, aseguró que los episodios continuaron y que fue necesario reunir múltiples pruebas y denuncias para avanzar con una imputación más sólida.

El abogado remarcó que durante el último tiempo el acusado habría incumplido las restricciones impuestas por la Justicia y protagonizado nuevos hechos de violencia. Entre ellos, mencionó un episodio en el que interceptó a la víctima mientras ella manejaba su automóvil, se colocó a la par con otro vehículo y le profirió amenazas e insultos. “La seguía a todos los lugares y conocía todos sus movimientos”, afirmó.

Además, durante la entrevista televisiva, surgió el interrogante sobre si la viralización de un video registrado el fin de semana fue determinante para que finalmente se concretara la detención del acusado. En ese sentido, el caso abrió nuevamente el debate sobre la rapidez de respuesta judicial ante denuncias por violencia de género y el riesgo que enfrentan las víctimas cuando las medidas de protección no logran frenar las conductas agresivas.